18º Festival de Cine de Málaga (Día 7)

Aprendiendo a conducir, de Isabel Coixet
Aprendiendo a conducir, de Isabel Coixet

18º Festival de Cine de Málaga (Día 7)

18 Festival de Cine de Málaga. Isabel Coixet y Jonás Trueba ponen el broche de oro a una edición del Festival que ha ido a más, para terminar con muy buen nivel.

Los exiliados románticos: amistad en furgoneta

La película de Jonás Trueba, es la número trece, la última de las que compiten por la Biznaga de Oro. Y como las dos de ayer, también es clara candidata al premio.

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Trueba rueda su cuarto largometraje, una road movie que cuenta la experiencia de un viaje en furgoneta a París que hacen tres amigos, que son sus verdaderos amigos en el mundo real.

Es una película fresca, jovial, con momentos de humor y romanticismo. No pretende contar una historia al uso: no hay guión escrito previamente; el guión -hablado- se monta durante el rodaje. Y ese espíritu lo resume un tráiler delicioso.

El realizador atrapa momentos de amistad, amor y risas que te introducen en un peculiar mundo. Hay estupendas canciones de Miren Iza, buena literatura e interesantes conversaciones. Unos ingredientes poco habituales en películas protagonizadas por gente joven.

La película no es perfecta ni busca serlo. Pero los errores son menores y no desdicen del resultado final. Rodada en solo 12 días, salió de un modo muy espontáneo, en palabras del propio director -que dice estar sorprendido del recorrido de su film- pero la suerte o, mejor dicho, su buen quehacer cinematográfico ha hecho que se sitúe entre las mejores propuestas del festival.

Aprendiendo a conducir: vuelve la mejor Coixet

Hace siete años, mientras Coixet rodaba Elegy con Ben Kingsley y Patricia Clarkson, ésta última propuso a la directora rodar una historia que ahora llega al Festival de Málaga fuera de concurso. Basada en hechos reales, la película narra la historia de Wendy, una escritora de Manhattan que recibe clases de conducir de un indio llamado Darwan en un momento de su vida en que su matrimonio se viene abajo.

Durante los 105 minutos de metraje nos damos el gustazo de volver a ver a la mejor Coixet, dirigiendo a dos actorazos como Kingsley y Clarkson. Y ahí están de nuevo la recurrente lavandería, los personajes que hablan de libros, soledad, amor… Esta vez el tono es más ligero y optimista. Más cercano al de La Bastilla, su estupenda contribución a Paris je t’aime que al de sus películas recientes.

Como bien ha advertido con humor la directora catalana en la rueda de prensa: «“Ha sido un gran alivio dirigir una película en la que por primera vez no había que sacar los kleenex o abrirte las venas». Lo ha conseguido, recuperando el acierto de películas como La vida sin mí o La vida secreta de las palabras.

Por la noche, Isabel Coixet ha recibido el Premio Retrospectiva en un acto donde se presentó un documental sobre su obra dirigido por la también catalana Elena Trapé (Blog).

Sofía López / Claudio Sánchez

Crónicas de los días anteriores:

Día 6: A cambio de nada y Techo y comida

Día 5: Asesinos inocentes y Sexo fácil, películas tristes

Día 4: Tiempo sin aireEl país del miedo y Requisitos para ser una persona normal

Día 3: Cómo sobrevivir a una despedida y Matar el tiempo

Día 2: Los héroes del mal y La deuda

Día 1: Hablar

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