Upstream color

| 26/03/2014

Upstream color es, más aún que Primer, un puzle, un hermoso rompecabezas que desafía al espectador (***)

Dirección, Guión, Fotografía y Música: Shane Carruth Montaje: S. Carruth, David Lowery Intérpretes: Amy Seimetz, Shane Carruth, Andrew Sensenig, Thiago Martins, Kathy Carruth, Meredith Burke, Andreon Watson, Ashton Miramontes Duración: 96 min. Distribuidora: La Aventura Audiovisual Público adecuado: +16 años

EE.UU., 2013. Estreno en España: 28.3.2014

Fascinante e irritante cine experimental

Un hombre descubre las extrañas propiedades de unas larvas y experimenta con humanos; Kris será una de sus víctimas; tras ingerir el gusano caerá en un trance hipnótico. Cuando despierta descubre que no puede volver a su vida anterior; al borde de la desesperación conoce a Jeff, un hombre con quien sintoniza asombrosamente bien.

Upstream color es una película de Shane Carruth, si el nombre no les dice nada es necesario dar una explicación. Carruth es un original hombre orquesta, en este caso guionista, productor, director, actor, fotógrafo, montador y músico de su película.

Lo mismo hizo en 2004 cuando presentó su opera prima, una sorprendente historia de ciencia ficción titulada Primer, que llamó la atención por lo que conseguía hacer con escasos recursos, por su historia original, y por su desconcertante montaje.

En esta nueva película consolida lo que apuntaba en aquella, un estilo personal, parco en palabras, denso en alusiones; una planificación cuidadísima -la fotografía es soberbia- y un montaje expresivo. La música se convierte también en elemento fundamental de la historia, un sonido impecable, envolvente.

En cuanto a la historia, la protagonista Christine Fischer es un poema y un hallazgo del director, hay un drama que nos interesa, un misterio que también nos interesa, y un romance, que nos interesa muchísimo, pero nada es totalmente seguro, y es el espectador quien tiene que descubrir e interpretar lo que tiene ante los ojos, y el espectador que no descansa un segundo, siempre incorporando nuevos datos.

Upstream color es, más aún que Primer, un puzle, un hermoso rompecabezas que desafía al espectador. El resultado puede ser fascinante, y son ya muy numerosos los admiradores de Carruth que ven una y otra vez la película porque no descansan hasta lograr una perfecta comprensión de la misma. Pero otros lo considerarán un formidable -pero irritante- experimentador.

Upstream color es una película notable, pero sólo para iniciados que gusten de la belleza por la belleza, una narración indirecta, y estén dispuestos a “trabajar” sin descanso durante todo el tiempo que dura la proyección. Si la idea del cine es un momento de relajación no se les ocurra entrar en la sala.

Fernando Gil-Delgado

Category: Críticas

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