Paul Newman. La biografía

| 17/10/2013

Su vida no fue tan atormentada como la de Clift, Bran­do o Dean. Quizá por eso no dejó de hacer buen cine hasta el 26 de septiembre de 2008. Hasta que la muerte nos separe… No sólo cumplió esta promesa con Joanne Wood­ward (su mujer durante más de 50 años). En las últimas dé­cadas de su vida ganó un Oscar (en 1987, después de 7 no­minaciones desde 1959), 3 Globos de Oro (uno como direc­tor de Raquel, Raquel) y un Emmy. No hubo premios pa­ra sus grandes interpretaciones en El gran salto (1994) o Camino a la perdición (2002), pero siempre nos quedará el DVD…

Newman es un ejemplo más del error que supone valorar un actor por su sala de trofeos. Aunque ser nueve veces candidato al Oscar como actor protagonista es un récord. Y es que el soberbio actor de La gata sobre el tejado de zinc, Hud, El buscavidas, Dulce pájaro de juventud, Éxodo, Dos hombres y un destino, El golpe o Veredicto final fue premiado (aparte de por sus innegables labores humani­tarias) por una de las películas más irregulares de Mar­tin Scorsese (El color del dinero) y una de las series nortea­mericanas más desaprovechadas de los últimos años: Empire falls (un producto anodino a pesar de contar con un reparto espectacular: Phillip Seymour-Hoffman, Ed Ha­rris, Joanne Woodward, Helen Hunt o Robin Wright-Penn).

La biografía de Shawn Levy, escritor de otros libros de cine sobre Jerry Lewis o el Rat Pack, fue clasificada por The New York Times como “el mejor libro sobre Newman y una de las grandes biografías de la década”. Una definición tan ambiciosa suele llevar al escepticismo, pero reconoz­co que esta biografía es un gran retrato de uno de los ac­tores más interesantes de Hollywood. Está claro que el tra­bajo lo facilita Newman hablando con sinceridad de los acier­tos y errores de su vida.

Bajo la apariencia de un hombre que lo tuvo todo (una mu­jer estable, éxito cinematográfico, empresarial, deporti­vo -su pasión por los coches llegó incluso a que se plantea­se dejar el cine-), Levy descubre la otra cara, menos gla­mourosa y apolínea. Es el Newman de El cáliz de plata, 500 millas, Casta invencible, Quinteto o El coloso en llamas. El Newman alcohólico que siempre se sintió culpable de la adicción a las drogas de varios de sus hijos y de la muerte por ese motivo de su hijo Scott.

Por estos motivos, la biografía es interesante en todos los aspectos a fuerza de ser sincera y a veces dolorosa. Un per­fil completo de un actor que supo redefinir el método del Actor’s Studio aportando la naturalidad y moderación interpretativa que a veces se echa de menos en Brando, Al Pacino, De Niro o Sean Penn.

Shawn Levy. Lumen. Madrid, 2010. 586 páginas. 23,95 €.

Claudio Sánchez


Category: Libros de Cine

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