Javier Olivares

· “Creer que una serie histórica podía funcionar en España era, hasta que se hizo Isabel, al­go impensable”

En el marco de las XI Jornadas Audiovisuales del Cen­tro Universitario Vi­llanueva sobre “Nuevas fron­teras de la ficción”, Ja­vier Olivares conversó con Tono Irisarri, coproductor de la serie, que es fruto de la unión de On­za Entertaiment con Cliff­hanger.

“La idea la desarrollamos mi hermano Pablo y yo hace tiempo, hará unos 12 años, pero después nos pusimos con Isabel (la serie histórica emitida por TVE) y Víctor Ros, y la abandonamos un poco. Ha­ce cuatro años a Pablo le diagnosticaron ELA, y decidimos intentarlo. Presentamos la serie a TVE sin ninguna fe en que la aceptaran pero, para nues­tra sorpresa, nos dijeron enseguida que la que­rían”.

El Ministerio del TiempoPablo Olivares murió en noviembre de 2014, jus­to después de acabar de escribir el capítulo 5. Pu­do trabajar gracias a un ordenador especial que leía el movimiento de la retina y le permitía, dada su inmovilidad, poder escribir. La serie, en cierto mo­do, ha sido un homenaje a él.

El Ministerio del Tiempo es una serie de aventu­ras y ciencia ficción con un fondo claramente histórico. Existe un Ministerio que vela para que no cam­bie el pasado, para ello forma “comandos” com­puestos por personajes de diferentes épocas his­tóricas que viajan al pasado. Utilizan “las puer­tas del tiempo” que conducen a diferentes épo­cas.

“Para mí es una serie que reúne tres elementos: los viajes en el tiempo a través de la historia de Es­paña, aventuras y todo ello con un toque berlan­guiano, de hecho es un ministerio donde hay recortes como ha habido en España durante la crisis”.

El humor ha tenido siempre una presencia importante en la serie, muy especialmente los comentarios de Julián -el personaje “actual” que in­terpreta Rodolfo Sancho– sobre épocas pasadas. Especialmente divertido fue su encuentro con Isabel la Católica (“esta mujer me suena muchísimo”), jugando con el hecho de que el actor fue Fernando el Católico en la serie también crea­da por Olivares. Otro momento hilarante fue ese ver­so de la canción Maneras de vivir, de Rosendo, con que responde Julián a Lope de Vega.

El Ministerio del TiempoJavier Olivares ejerce de showrunner de la se­rie, una figura que no es muy común en nuestro país. “Creemos que es necesario que la creación, la dirección y la producción estén totalmente coor­dinadas para que el resultado final sea lo más pa­recido al guion. Esto no es muy común en la pro­ducción española, donde se trabaja con departamentos estancos. Nuestra manera de trabajar ha­ce que el capítulo final se parezca mucho a la idea que teníamos al escribirlo”.

La serie ha constado esta primera temporada (TVE ya ha dado el visto bueno para una 2ª) de 8 ca­pítulos: “yo prefiero series de menos capítulos que los 13 habituales. De esta manera las tramas ho­rizontales (las que se desarrollan y evolucionan a lo largo de toda la serie) se concluyen de una ma­nera más natural. Si no, acaba por convertirse en un culebrón”.

Javier Olivares y su hermano Pablo son historiadores. Javier comenzó a trabajar en televisión des­pués de haber sido muchos años profesor de His­toria. “Creer que una serie histórica podía funcionar en España era, hasta que se hizo Isabel, al­go impensable. Yo creo que con El Ministerio del Tiempo hemos con­seguido divulgar episodios históricos importantes de una manera entretenida y, como se ha vis­to, con un resultado bueno en audiencias. No que­remos entrar en el tema de la TV de calidad, pe­ro queda claro que si haces una serie con rigor his­tórico (todo lo que sale en El Ministerio del Tiempo está documentado hasta el extremo), entretenida y con la ele­gancia necesaria para “no echar” a nadie, la au­diencia responde”.

Las redes han jugado un papel esencial

El Ministerio del TiempoHa habido algo muy especial en el funcionamiento de la serie y ha sido el papel que han jugado las redes sociales a favor de su visibilidad y po­pularidad. “Cuando en el capítulo 1 apareció un hombre de Atapuerca, que solo estaba en pantalla 20 segundos, se convirtió en trending topic mun­dial”, comenta Olivares. “En el segundo capí­tu­lo (con Lope de Vega como figura estelar), las vi­sitas en Wikipedia sobre el personaje se multiplicaron por cuatro”.

Es verdad que la audiencia no ha sido especialmente alta, con una media cercana al 11% de sha­re, unos 2,2 millones de espectadores, “lo que ha si­do increíble es que por medio del servicio TV a la carta de la web de TVE hubo casi 2 millones de vi­sualizaciones, un dato nunca visto hasta ahora en la ficción española”, nos comenta Olivares.

“Además, hay que agradecer a la cadena el esfuerzo y compromiso que ha tenido con la parte in­teractiva. Tanto en la web oficial de la serie don­de se emitían semanalmente programas especiales (“La Puerta del Tiempo”) como en Facebook que, con más de 30 mil seguidores, lo han mante­ni­do muy activo”.

También ha sido muy llamativo el fenómeno fam­dom con los “ministéricos”, un grupo de fans que, entre otras cosas, mandaban “fanarts” muy bue­nos (se pueden ver en la página oficial de la se­rie).

El Ministerio del TiempoEl fenómeno “ministérico” incluye podcasts, cuen­tas de twitter de los personajes, gifs animados, ilustraciones, “fanfiction” (relatos escritos por fans), un juego de rol…

“Incluso -señala Olivares– he encontrado subtí­tu­los en inglés, portugués, húngaro o italiano. Son hechos por fans y demuestra que les gusta tan­to que quieren que se pueda ver fuera”, nos cuen­ta Javier.

“La TV transmedia es una realidad, pero hasta aho­ra parecía funcionar solo en concursos, deportes y series juveniles. Con El Ministerio del Tiempo hemos conseguido que una serie sobre la historia de España sea también un acontecimiento”.