· La secuela es negocio garantizado y de es­to en Pixar y, sobre todo, en Disney, saben un montón.

Estamos en 2013. Pixar estrenó en verano de 2012 su última producción, Brave. Recaudó más de 530 millones de dólares en todo el mundo, a pesar de que la crí­tica no fue tan favorable como en anteriores pelícu­las. Brave es la 8ª película con más recaudación de to­das las de la productora.

Pero lo interesante es ver -ajustando a la inflación- cuál ha sido el éxito más “real” de la productora ca­li­for­niana. El ganador es… Buscando a Nemo, seguida de Toy Story 3 y la segunda parte de la serie de los juguetes. Cars 2 y Brave ocupan los dos últimos puestos.

Futuro próximo

Brave ha sido el último taquillazo. Bien y ahora, ¿qué? Tras El buen dinosaurio, que partió de la idea de que todos los dinosaurios están en un planeta (diri­gi­da por Bob Peterson, codirector de Up y Buscando a Nemo), en este 2015 nos ofrecen Inside out, de Peter Docter (Up), una película que narra las emociones desde la perspectiva de la mente de una niña. Y, por último, en 2016, Buscando a Nemo 2 (Andrew Stanton hizo la primera parte y se rumorea que dirigirá también la se­gunda).

Parece que el futuro próximo de Pixar está despeja­do, ya que tienen “material seguro”. La secuela es negocio garantizado y de es­to en Pixar y, sobre todo, en Disney, saben un montón. Los personajes ya están hechos, moldeados, y las vo­ces ya las tienen fichadas.

La clave es dar con una buena historia y… a recaudar. Ca­bría preguntarse si no pueden dar la imagen de com­pañía que comienza a dormirse en los laureles del éxi­to pasado. Es difícil tomar posición, lo mejor será es­perar a ver cómo son las nuevas producciones y entonces se podrá evaluar si la genialidad que les ha caracterizado sigue en sus mentes.

Desde el punto de vista económico, ningún proble­ma. Si tienen la garantía de las secuelas, también la in­tegración con Disney les garantiza ingresos por la ex­plotación comercial de sus personajes, ya sea en mer­chandising o por la utilización de su imagen para los parques recreativos.

El mejor producto

La compañía se estrenó en cine en 1995 y sus logros son la suma del talento de tres genios: Jobs, Lasseter y Catmull. El nivel de exigencia de Pixar y el buen am­biente de trabajo que han logrado son un hito.

Otras compañías han ido intentando competir de tú a tú con Pixar, pero ahora prácticamente viven de sus se­cuelas. Hablamos de DreamWorks, que con cuatro ver­siones de Shrek (y un spin-off como El gato con bo­tas), tres de Madagascar y dos de Kung Fu Panda (y avi­san una tercera para 2016) parece haber perdido la chispa con que deslumbraron en sus prime­ros trabajos (Antz y Shrek fueron un prodigio de imaginación tras­gre­sora). No hay que olvidar que has­ta el estreno de Toy story 3, la película de animación más taquillera de la historia había sido Shrek 2, con 920 millones de dó­la­res. Ahora acaban de estrenar Los Croods, su mejor pe­lícula según comenta Alberto Fi­jo en FILA SIETE.

La otra competencia fuerte es Blue Sky Studios, que con Ice Age y sus cuatro secuelas, y las menos exitosas Río y Robots, contaron con la ayuda de la todopodero­sa Fox y han encontrado su hueco en el mundo de la ani­mación.

Aunque el enemigo puede que lo tengan en casa… Walt Disney Animation Studios, que ha estrenado recientemente, y con mucho éxito, ¡Rompe Ralph!, recaudando más de 350 millones de dólares. Un filme al más puro estilo Toy story, con videojuegos (no juguetes) que cobran vida cuando nadie juega con ellos. Ha si­do producido por John Lasseter y supone un salto muy notable por parte de Disney en la animación por ordenador, con un concepto creativo claramente here­da­do de Pixar. Es aquí donde se abre el gran interrogante: ¿Podrá Pixar sobrevivir mucho tiempo sin la ge­nialidad de su fundador, ahora en Disney, y sin la vi­sión empresarial de Steve Jobs?

Es evidente que hay un riesgo de canibalización por par­te de Disney. Desde luego no parece que sea algo in­minente, pero cree­mos que lo mejor sería mantener las dos marcas perfectamente diferenciadas y que cada una vaya “a lo suyo”. Es lo más probable, dada la experiencia del gru­po Disney en ges­tionar marcas para diferentes tipos de productos: Dis­ney Studios, Touchstone, Miramax (hasta 2010), Ho­llywood Pictures, etc.

The end

Siempre nos quedará la duda de qué hubiera pasado si Lucas no le hubiera vendido la productora a Jobs, y si éste no hubiera entrado y si… muchas incertidumbres que se disiparon a base de mucho trabajo y mu­cho talento.

Talento creativo, talento en la gestión y talento en una nueva forma de hacer cine. Esta combinación es la clave del ascenso imparable de esta compañía que ya ha pasado, con menos de 20 años de vida, a la historia del cine y… a la de cada uno de los espectadores.

Tono Irisarri, Álvaro Flórez

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