Cenicienta

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Walt Disney ha decido llevar otra vez al cine su famosa Cenicienta, basada en el popular cuento de Perrault, esta vez con actores reales.

Dirección: Kenneth Branagh Guión: Aline Brosh McKenna y Chris Weitz Fotografía: Haris Zambarloukos Montaje: Martin Walsh Música: Patrick Doyle Intérpretes: Lily James, Richard Madden, Cate Blanchett, Holliday Grainger, Sophie McShera Duración: 112 min. Distribuidora: Walt Disney Público adecuado: Todos

EE.UU. (Cinderella), 2015. Estreno en España: 27.3.2015

Una cuestión de tono

Kenneth Branagh es un realizador de larga trayectoria, experto en adaptaciones de Shakespeare (Enrique V, Mucho ruido y pocas nueces, Hamlet…). Y en cuánto a cómo las lleva a cabo, hay opiniones para todo. A mí me gusta. Y le sigo la pista. También admiro a Patrick Doyle, compositor de corte sinfónico, habitual colaborador del director-actor norirlandés. Así que tenía ganas de ver esta nueva Cenicienta.

Disney ha decidido reciclar títulos de su cine animado a cine de carne y hueso. Y esta última versión se diferencia de otras adaptaciones (como Maléfica o Blancanieves y la leyenda del cazador) en que es totalmente fiel a la historia animada de 1950. Apenas hay cambios de guión. Y esta opción no es necesariamente mala, pues el cuento de Charles Perrault tiene atractivo por sí mismo.

La película me decepciona. Y no es por la música, cuidada y acertadísima. Ni por el montaje ni por el diseño de producción excelente que incluye un vestuario que seguramente merecerá el comentario de mis compañeras de Estilo & Cine. Tampoco por los actores (aunque hay mucha diferencia de nivel entre una soberbia Cate Blanchett en su papel de temida madrastra y el anciano Derek Jacobi y los jóvenes protagonistas: Lily James (la hemos visto en Downton Abbey) está correcta, sin más. Richard Madden compone un Príncipe de caramelo, poco convincente).

Falla el guión. El afán de fidelidad al original hace que a Branagh se le vaya el tono, el tono de un cuento, el ritmo de un cuento, su latido característico.

La película cerró la sección oficial –fuera de concurso- de la pasada Berlinale.

Años atrás, la versión de Disney  de 1950 ganó el Oso de Oro al mejor musical en este festival y el premio especial del Jurado en Venecia.

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Profesora universitaria de Cine Español y Estética Musical

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