Green Zone

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Green Zone

La película no es una más sobre la gue­rra de Irak. A pesar de tener un claro men­saje anti-Bush bastante trillado, tiene perso­nalidad, verismo y credibilidad.

Dirección: Paul Greengrass Guión: Brian Helgeland Fotografía: Barry Ackroyd Montaje: Christopher Rouse Música: John Powell Intérpretes: Matt Damon, Greg Kinnear, Amy Ryan, Brendan Gleeson, Jason Isaacs, Khalid Abdalla Duración: 115 min. Distribuidora: Universal

EE.UU., 2010. Estreno en España: 12.3.2010

Con olor a pólvora

Fue uno de los fiascos de Universal en 2010, con sólo 35 millones recaudados en Estados Unidos (cos­tó 100). Sin embargo, la pelícu­la es­tá a la al­tura de la carrera de Paul Greengrass, lle­na de cin­tas de acción in­te­­ligentes (la segun­da y ter­cera parte de Bour­­ne), la mejor pelí­cula del 11-S (United 93), una de las mejores so­bre el IRA (Bloo­dy Sunday)… Además, tiene uno de los me­­­jores guiones de un escritor en ho­ras ba­­­­jas como Brian Helgeland (sus últimos tra­­­­bajos como Asalto al tren de Pelham 123 o Robin Hood están lejos del nivel de L.A. Con­­­fi­den­tial).

En la versión en DVD de Green Zone podemos encontrar los extras conven­cionales: escenas inéditas, making of y un reportaje dedicado a Matt Da­mon. La ven­taja es que Damon y Green­grass son dos tipos que merece la pe­na escuchar. Le­jos del cine de Ho­lly­wood pensado para los ado­lescentes degluti­dores de palomitas, es­ta pareja de artistas es sinónimo de inteligen­cia y gusto cine­matográfico. Por este mo­tivo, la película no es una más sobre la gue­rra de Irak. A pesar de tener un claro men­saje anti-Bush bastante trillado, la cinta tiene perso­nalidad, verismo y credibilidad (los milita­res que la han visto y han esta­do en esos lugares no se cansan de declarar que lo de la piscina y las zonas donde pa­san meses recluidos personal civil y militar, en plan bur­­buja, es absolutamente así).

Como bien resume Matt Damon, “Paul con­­sigue que to­do el mundo esté coordina­do. Esas escenas de caos en Irak son muy di­fíciles de hacer, pe­ro él puede mover la cá­mara cuando quiere por­que toda la gente es­tá sincronizada”. El direc­tor no de­ja de deshacerse en elogios hacia Da­mon y ha­cia los veteranos que actuaron con él: “Es difícil lograr una guerra creíble si todos los acto­res jamás han olido la pólvo­ra, el sonido de una bomba a escasos me­tros. Por eso con­tratamos a veteranos de guerra”.

La amistad de Da­mon con Greengrass le ha llevado a rechazar el papel protagonis­ta de la cuarta parte de Bour­ne, que el di­rector se negó a dirigir. Es una pe­na, pero espere­­mos que el cine de acción no tarde en volver a unir a estos dos grandes artis­tas.