Miércoles, Agosto 23, 2017

Snowden

Joseph Gordon-Levitt brilla en esta cinta de Oliver Stone que muestra la hagiografía del famoso espía arrepentido

618
0
Compartir
¿Has visto esta película? ¡Puntúala!
1: Pésima2: Pasable3: Entretenida4: Muy buena5: Obra maestra (2 votos. PUNTUACIÓN de usuarios: 2,00 sobre 5)
Cargando…
portada
Snowden

· Stone no lleva la historia por el terreno fácil del chisme o del escándalo personal y se mantiene siempre en un tono de thriller político-periodístico.

Un thriller interesante

A Edward Snowden ya lo habíamos visto en pantalla grande hace dos años, en Citizenfour, un documental premiado con un Oscar y dirigido por Laura Poitras. El material que manejó Poitras era excepcional ya que, junto con el periodista de The Guardian, Glenn Greenwald, fue una de las pocas personas que tuvo acceso completo a todo el material filtrado por Snowden.

En este Snowden encontramos parte de los hechos reales, y contados en Citizenfour, pero pasados por el filtro de la ficción y por el filtro de Oliver Stone. El veterano cineasta ha dedicado una parte importante de su carrera al cine político. Stone nunca ha sido un cineasta ideológicamente neutral: por tanto, sabemos, de partida, que su visión de Snowden rozará la hagiografía, como así es.

Sabemos también que su cine político -quizás JFK sea la excepción que confirma la regla- tiende a ser plomizo. Como así es también en esta ocasión. Pero una vez colocadas estas dos vendas -la película peca de hagiográfica y le falta garra y ritmo-, hay que decir que es un thriller interesante que se ve bastante bien.

En primer lugar, porque la historia de Edward Snowden es apasionante y aquí está bien contada: se entienden los hechos, se entienden las motivaciones del joven e incluso se entienden -y no es difícil compartirlas- las intenciones del director. En segundo lugar, porque la interpretación de Joseph Gordon-Levitt es magnífica. Y es magnífica por contenida, por ajustada, por poco sobreactuada. Es un Snowden creíble, casi de documental. Finalmente se agradece también la decisión de Stone -que solo rompe en alguna escena más convencional y sensacionalista- de no llevar la historia por el terreno fácil del chisme o del escándalo personal y mantenerse siempre en un tono de thriller político-periodístico que le sienta bien a una película como esta.

No hay comentarios