Up

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Up

Nueve meses después de su estre­no, Up no ha hecho más que crecer hasta ser considerada una obra maestra intoca­ble.

Dirección: Pete Docter, Bob Peterson Guión: P. Docter, B. Peterson, Thomas McCarthy Montaje: Kevin Nolting Música: Michael Giacchino Diseño de Producción: Ricky Nierva Voces originales: Ed Asner, Christopher Plummer, John Ratzenberger, Delroy Lindo, Jordan Nagai Duración: 96 min. Público adecuado: Todos Distribuidora: Disney

EE.UU., 2009. Estreno en España: 30.7.2009

La belleza formal de Pixar

Hay pocas dudas: fue la mejor película de 2009. A cierta distancia de Avatar y a mucha más de En tierra hostil. Pero lo que está cla­ro es que, nueve meses después de su estre­no, Up no ha hecho más que crecer hasta ser considerada una obra maestra intoca­ble. Un guión perfecto, una música entrañable y una imaginación vi­sual deliciosa que en los contenidos extra del DVD quedan perfectamente subraya­dos.

En los dos cortometrajes que se incluyen, La misión especial de Dug y, sobre todo, en Parcialmente nublado, quedan claramente re­flejadas las señas de identidad de Pixar: hu­mor universal, derivado en gran parte de la mímica del cine mudo, sentido del ritmo ba­sado en giros constantes de ingenio, y el atre­vimiento de hacer un cine amable sin caer en el infantilismo ñoño.

Es también especialmente interesante el cor­tometraje documental La aventura nos es­pera, en el que vemos el enorme esfuerzo que hizo el equipo de producción para re­crear la peculiar selva venezolana, el ansia­do sueño del protagonista Carl Frie­drick­sen. El diseño visual de la selva está basado en algunos paisajes reales de Venezuela vi­si­tados personalmente por los dibujantes de Pi­xar. En el reportaje se ve la originalidad del paisaje con montañas de cima plana, acan­­tilados kilométricos, conglomerados que parecen esculturas y una nubosidad fantasmagórica. Todos estos elementos son muy bien aprovechados en el guión pa­ra representar la idealización de Carl, que fi­nalmente acaba por desechar esa tierra pro­meti­da para abrirse a los demás y procu­rar alcan­zar los sueños del joven Russell. Es­ta com­binación de belleza formal y profun­didad de campo en los argumentos hace que las películas de Pixar tengan una vida muy lar­ga en el recuerdo de millones de espec­ta­dores agradecidos de todo el mundo.