· Los primeros capítulos de Broadchurch son pura poe­sía visual.

  • Creador: Chris Chibnall
  • País: Reino Unido
  • Dirección: James Strong, Euros Lyn
  • Guión: Chris Chibnall
  • Intérpretes: David Tennant, Olivia Colman, Jodie Whittaker, Andrew Buchan, Vicky McClure, Arthur Darvill, David Bradley, Pauline Quirke, Jonathan Bailey
  • Duración: 1 temporada de 8 capítulos (45 minutos cada uno). Renovada segunda temporada para 2015
  • Producción: Compañía Kudos
  • Emisión: ITV, 4.3.2013 (primer capítulo)
  • Emisión en España: Antena 3, 17.9.2014
  • Público adecuado: +16 años (VS)

Narrativa brillante

Broadchurch, locativo inventado para una pequeña y turística localidad del condado de Dorset, al sur de In­glaterra, expresa la esencia del drama policiaco que ron­daba desde ha­cía tiempo la cabeza de su creador, Chris Chibnall (guio­nista de Doctor Who): ex­plorar có­mo un asesinato afec­ta a una comunidad com­pleta.

El detonante es habitual en el género. Al pie del famoso acantilado jurásico West Bay, aparece el cadáver de Danny Latimer, un chico de once años. La policía abre una investigación para esclarecer los hechos y pron­to surgen indicios que descartan la hipótesis de un accidente fortuito. Hay algo de Twin Peaks o de The ki­lling en esta serie.

Lo interesante no es el caso en sí, ni siquiera su resolución, que no es el punto fuerte, y a mi parecer requería más siembra de huellas y pistas, sino cómo se cuen­ta, con una narrativa y una planificación brillantes, y un complejo entramado de emociones, dolor, ra­bia, desconfianzas mutuas, recuerdos tortuosos y sen­timientos de culpa que, como caja de Pandora, destapa, gracias a unas interpretaciones sensacionales que lideran David Tennant (Doctor Who), Olivia Colman y Jodie Whittaker, y a ese imponente acantila­do, testigo mudo que parece clamar al cielo. Según Col­man en algunas entrevistas, solo cuatro miembros del reparto conocían la identidad del autor del crimen, y eso se nota en la atmósfera de la serie, donde casi to­dos parecen ocultar secretos inconfesables.

Junto al relato psicológico, con su profundización de los abismos personales y el enfrentamiento a los pro­pios demonios, hay también una crítica social: a la su­gestión colectiva para encontrar un chivo expiatorio, a la actitud a veces depredadora de la prensa sensacionalista. Todo, como digo, con esa elegancia y su­tileza que suelen destilar los británicos en sus producciones de suspense. Y aquí -sorteando spoilers- no es tarea fácil, sobre todo en el tratamiento de las circunstancias que rodean la muerte del chico.

Poderosa imaginería

Los primeros capítulos de Broadchurch son pura poe­sía visual. La recreación en el enfoque subjetivo de los per­­sonajes -el dolor inconsolable de la ma­dre, espléndida Jodie Whittaker-, los flashbacks de reconstrucción de los hechos, los planos picados y con­trapicados, la composición de personajes, el uso de los colores -el rojo del vestido de Beth al llegar a la pla­ya-, el reflejo en los cristales, las olas del mar; imágenes y sonidos subjetivos, al­terados por la emoción.

Los microuniversos que se recrean -la familia de la víc­tima, el vecindario, la iglesia y su pastor (con sus aris­tas humanas pero sin caricaturas grotescas), el ambiente de la comisaría, el entorno familiar de la policía, el círculo periodístico, etc.- con sus conflictos e in­ter­re­laciones, son verosímiles y componen tramas se­cun­da­rias muy interesantes, sostenidas por buenos ac­tores, so­bre todo la pareja de policías, protagonistas prin­ci­pa­les: el inspector Alec Hardy, destinado a Broad­church, un Tennant atormentado por su pasado, en­fermo, soli­ta­rio y bastante intratable, y la sargento Ellie Miller (Oli­via Colman), vecina de la localidad, ma­dre, cercana a la víctima; una policía que pone el pun­to de humanidad e intenta lidiar con su nuevo inspector y con su pe­queño rencor al ver cómo le arrebatan el puesto.

Broadchurch ha sido emitida por la cadena ITV, cu­yos derechos compró la filial americana de la BBC, y de la que se ha hecho con escasa fortuna, un remake tam­bién americano, titulado Gracepoint, donde Te­nnant en­cabeza igualmente las interpretaciones. En Es­paña, Atresmedia adquirió los derechos y acaba de con­cluir su emisión con buenos resultados de audiencia. Fue la gran triunfadora de los BAFTA 2014, alzándose con tres ga­lardones de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión: mejor dra­ma, mejor actriz protagonista (Olivia Colman) y me­jor actor de re­parto (David BradleyHarry Potter-, el quiosquero Jack Marshall).

El éxito de share ha propiciado que una miniserie que parecía autoconclusiva tenga una segunda tempo­ra­da que continuará en 2015. Ahora el suspense está en ver qué vericuetos toma el guión: si un nuevo caso de la pareja de policías o algo más centrado en la rela­ción entre ambos. En cualquier caso, no parece tarea fá­cil.

 

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Periodista. Máster en Guión, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla

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