· Esta serie policíaca de la BBC puede presumir como pocas de la muliplicidad de personajes y tramas con entidad dramática propia.

De carne y hueso. Y de Yorkshire

Es fácil comparar Happy Valley con Broadchurch porque ambas son británicas y se centran en un pueblo pequeño donde casi todo el mundo se conoce. Happy Valley es más austera en cuanto al uso de la música, ralentizados, planos metafóricos, pero también tiene más personajes interesantes con mucho recorrido. En el centro está la oficial de policia Catherine Cawood, recientemente separada de un marido que la sigue queriendo. Sarah Lancasire construye un personaje luchador en retirada, torturada por una vida en la que ha tenido que tomar decisiones muy difíciles.

Esta serie policíaca de la BBC puede presumir como pocas de la muliplicidad de personajes y tramas con entidad dramática propia. En este valle rural de York­shire la belleza del paisaje no oculta crímenes, traiciones y decepciones. Aunque toda la primera temporada de esta serie gira en torno a un caso que no deja de complicarse, la atención de los creadores está en los habitantes del pueblo.

“Todos los personajes tienen tanto margen de crecimiento que la
ampliación de nuevas temporadas no es forzada, sino necesaria”

El clan de los criminales también está muy bien logrado; es un grupo tan heterogéneo que los conflictos entre ellos son constantes. El ritmo de la serie mantiene la atención del espectador, emociona y sorprende con la aparición inmediata y letal de la violencia.

La directora y guionista de la serie es Sally Wainwright, nacida en 1964 en el mismo Yorkshire, que lleva desde 1989 trabajando para la televisión británica en series como Revelations, Coronation Street o La chica del bus. Gracias a sus diálogos, la serie transmite veracidad y tensión medida con un conjunto de personajes muy complejo. Sin embargo, en la primera temporada había en el guion varios errores que enturbiaban su credibilidad; alguno tan importante como el motivo que provoca el delito central de la serie que resulta muy forzado. También hay decisiones de los personajes que cuesta entender y, especialmente en los últimos capítulos, las conclusiones de varias tramas son algo aceleradas e insuficiente.

Una segunda y mejor temporada

El problema de que algunos giros fuesen un poco verosímiles fue solucionado en la 2ª temporada. Los personajes secundarios cobran más importancia y las tramas se multiplican sin que se pierda el hilo de cada una de ellas. Hay escenas divertidísimas en su cercanía y costumbrismo, como la conversación entre Catherine y una croata recién liberada de una red de prostitución traducida por una anciana intérprete.

La ventaja de una serie así es que todos los personajes tienen tanto margen de crecimiento que la ampliación de nuevas temporadas no es forzada, sino necesaria. Me sigue fascinando el personaje de Tommy Lee Royce (interpretado por James Norton, que recientemente ha sido Andrei Bolkonsky en otra serie sobresaliente de la BBC, Guerra y Paz). Y por supuesto la protagonista, una mujer generosa y valiente que sobrevive de desgracia en desgracia.

Happy Valley es televisión de calidad, muy cuidada formalmente y apoyada en un guion y unos actores que salen generalmente victoriosos de una empresa nada sencilla.
La producción ganó en 2014 el BAFTA a la mejor serie dramática y al mejor guion.

  • Creadora: Sally Wainwright
  • País: Reino Unido
  • Intérpretes: Sarah Lancashire, Siobhan Finneran, Shane Zaza, Charlie Murphy, James Norton
  • Duración: 2 temporadas (12 capítulos de 60 minutos)
  • Emisión en España: Movistar+
  • Público adecuado: +16 años (X-V)