· Los pro­ductores Roberto Orci y Alex Kurtzman, en este ca­so, han vuelto a acertar como ya lo hicieran en la reciente Scorpion.

  • Creador: Leonard Freeman
  • País: EE.UU.
  • Intérpretes: Alex O’Loughlin, Scott Caan, Daniel Dae Kim, Grace Park, Masi Oka
  • Duración: 6 temporadas; 124 capítulos de 45 minutos
  • Emisión en España: Fox España, Cuatro
  • Público adecuado: +16 años (S)

Actualizando el género policiaco

La trama de este remake de una serie muy popular en los años 70 es sen­cilla. Dos policías que no trabajan con agrado en Hawai, tampoco congenian. Dos agentes autóc­tonos y un médico forense forman equipo con ellos. En cada capítulo se investiga y resuelve un caso, aunque hay algunas tramas secundarias que se desarrollan a lo largo de toda la temporada.

Entre la nómina de directores de esta serie hay nombres de cineastas como Joe Dante (El chip prodigioso, Grem­lins), Stephen Herek (Profesor Holland) o Len Wi­seman (La jungla 4.0). También hay algunos cameos de intérpretes importantes como Jorge García (Per­didos, Maktub), Melanie Griffith o Tom Sizemore (Heat, Black Hawk derribado).

La modernización de Hawai 5.0 era más que ne­ce­sa­ria porque el género policiaco tiene poco o nada que ver con el estilo audiovisual setentero. Se aprovechan las espectaculares localizaciones hawaianas pa­ra que la serie tenga una fotografía maravillosa, muy cuidada en planos intermedios que te llevan de una escena a otra. La descripción de los personajes no es un prodigio de originalidad, pero resultan simpáticos y cercanos al espectador. Hay humor selecto y algunos con­flictos dramáticos previsibles pero bastante eficaces.

Lo mejor de la serie es el ritmo trepidante que no ato­siga con efectos especiales y montaje mareante. Los pro­ductores Roberto Orci y Alex Kurtzman en este ca­so han vuelto a acertar como ya lo hicieran en la reciente Scorpion. No es casual que ellos sean los pri­me­ros que aparecen en los créditos finales, ya que el pre­supuesto de la serie ha sido fundamental para que es­ta ficción policiaca pueda presumir de escenas de acción que cuestan un dinero.

Se agradece además que la serie sea adecuada para un público amplio, con apenas algunas escenas algo za­fias pero muy puntuales. Nada que ver con el estilo de películas playeras norteamericanas que desprenden un machismo casposo de anuncio de lencería.

No hay comentarios