· Los Medici se centra en el período entre la última época del primer Juan de Medici (Dustin Hoffman) y la sucesión de su hijo Cosme de Medici (Richard Ma­dden).

  • Creador: Frank Spotnitz
  • País: Reino Unido, Italia
  • Intérpretes: Dustin Hoffman, Richard Madden, Stuart Martin, Annabel Scholey, Lex Shrapnel, Alessandro Preziosi
  • Duración: 1 temporada (8 capítulos de 50 minutos)
  • Emisión en España: Movistar+
  • Público adecuado: +18 años (XV)

Florencia merecía más

Con un presupuesto generoso, las productoras italianas de la Rai y Lux Vide, especializadas en series históricas y de temática religiosa, y la ITV británica han realizado esta miniserie sobre una de las familias más importantes del Renacimiento italiano. Los Medici fueron los dueños de la banca en el período de esplendor de Florencia entre los siglos XIV y XV. De esta familia nacieron tres papas, dos reinas de Francia y varios mecenas que hicieron posible que artistas como Fra Angélico, Donatello, Botticcelli o Miguel Ángel tuvieran la libertad necesaria para revolucionar el arte de su época.

Los Medici se centra en el período entre la última época del primer Juan de Medici (Dustin Hoffman) y la sucesión de su hijo Cosme de Medici (Richard Ma­dden). Brunelleschi asume la responsabilidad de acabar con el interminable y carísimo proyecto de la cúpula de la catedral de Florencia a la vez que las luchas internas, las guerras contra Milán y la peste negra complican la supremacía de los Medici.

El creador de la serie es el veterano británico Frank Spotnitz (The man in the High Castle, Croosing Lines, Expediente X) y el director de los 8 capítulos de la 1ª temporada es el croata Sergio Mimica-Gezzan, conocido sobre todo por ser un hombre de televisión (Falling Skies, Los pilares de la Tierra) que venía de ser el asistente de Steven Spielberg entre 1993 y 2004. Ambos han reconocido que se han tomado la libertad creativa de inventar algunos aspectos fundamentales de la trama, como la premisa inicial de la serie: el posible envenenamiento de Juan de Medici.

El Gobierno italiano ha dado todas las facilidades para que la producción se ruede en exteriores, iglesias y palacios de Florencia. Algo que hace que la serie sea visualmente imponente. La fotografía, los vestuarios y dirección artística muestran una belleza clásica apoteósica. Sin embargo, Los Medici se queda a mitad de camino entre el cine y la televisión que banalizan la épica histórica y sus protagonistas, convirtiéndola en un culebrón anacrónico con erotismo burdo del destape (Los Tudor, Juego de Tronos, Hispania, Los demonios de Da Vinci) y la excelencia de ficciones que plasman la resonancia universal de una época (Isabel, Carlos, Rey Emperador, El Ministerio del Tiempo, Lope, Las hermanas Bolena, Wolf Hall).

A Los Medici no le faltan medios técnicos ni talento en la interpretación; lo que necesita es un guion que haga convincente y vibrante el relato. En muchos momentos la serie va muriendo lentamente con escenas que carecen de intensidad y fuerza en los diálogos. Da mucha pena ver a un Brunelleschi tan poco carismático explicando su idea genial de igualar contrapesos para poder levantar la famosa cúpula, o a Cosme de Medici enamorándose perdidamente de una modelo que posa semidesnuda como si fuese un quinceañero abobado ante un espectáculo de strip-tease. Incluso el personaje que interpreta Dustin Hoffman, el mejor escrito de esta primera temporada, acaba resultando evidente y previsible, sin apenas recursos parlamentarios. Por otro lado, en algunos capítulos como el episodio piloto, la recurrencia en mostrar los líos sexuales repentinos y muy poco significativos de los personajes es agotadora. Resulta además muy desconcertante porque en algunos capítulos se opta por utilizar la elipsis considerando que el espectador no necesita ese tipo de impactos para conectar con los personajes y la trama.

Los créditos iniciales y finales son espectaculares gracias especialmente a la música del compositor italiano Paolo Buonvino (Caos calmo, Manual de amor 2) y la voz de la cantante británica Skin. Pero incluso en este aspecto Los Medici quema el tema principal haciéndolo omnipresente sin apenas variar los mismos registros. En definitiva, una serie con trazos dignos de convertirse en una producción muy valiosa que acaba siendo muy insuficiente para reflejar uno de los momentos históricos de mayor esplendor cultural de la Humanidad.