· Esta producción cuenta los avatares del empeño nazi por conseguir el agua pesada que se producía en instalaciones noruegas y que era necesaria para lograr energía atómica.

  • Creador: Per-Olav Sørensen
  • País: Noruega
  • Intérpretes: Christoph Bach, Andreas Döhler, Peri Baumeister, Anna Friel, Robert Hunger-Bühler, Marc Benjamin Puch
  • Duración: 1 temporada (6 capítulos de 45 minutos)
  • Emisión en España: Netflix
  • Público adecuado: +16 años

Agua pæsada

Cada vez va quedando más claro para las productoras y distribuidoras de ficción seriada que, para rodar y después montar y exhibir una historia basada en hechos reales, la miniserie de 5 a 10 capítulos es el formato ideal. O planteado de otra manera, que lo que el espectador medio del siglo XXI mejor consume en las nuevas ventanas son las miniseries o las series con temporadas de pocos capítulos.

No es menos claro, que hay un público cada vez más amplio que recibe con agrado producciones que se acerquen con verosimilitud a la historia reciente o remota, quizás porque hay un hartazgo de series de ciencia-ficción y de otras de lo que los americanos llaman drama, que apelan a argumentos que se desarrollan a golpe de truculencia, repitiendo una y otra vez conflictos y giros desmesurados.

Esta producción noruega estrenada en enero de 2015, cuenta los avatares del empeño nazi por conseguir antes y durante la II Guerra Mundial el agua pesada que se producía en instalaciones noruegas y que era necesaria para lograr energía atómica y, en su caso, una bomba nuclear. Las bellísimas localizaciones noruegas, un buen diseño de producción y una realización adecuadamente fría le sientan bien al relato, que debiera -eso parece claro- tener un tempo más cuidado y dinámico y un poco más de alma. Hay que tener en cuenta que los creadores son noruegos y no se parecen demasiado a esa narradora excepcional llamada Sigrid Undset, premio Nobel en 1928 por la estremecedora Cristina, hija de Lavrans.

Operación Telemark
Operación Telemark (2015)

En el desarrollo de los acontecimientos, los servicios secretos británicos y la resistencia noruega se movilizarán para hacer fracasar el proyecto atómico alemán. Pieza clave en el proceso será el físico alemán y catedrático de universidad Werner Heisenberg (1901-1976), que formuló el principio de incertidumbre, jovencísimo ganador del premio Nobel en 1932. En 1938, Heisenberg aceptó ponerse al frente de la investigación en energía atómica promovida por el III Reich.

Ante este planteamiento, surge el misterio de cómo Alemania, el pueblo más cultivado del planeta y con personajes de enorme talla sucumbieron ante las decisiones de un populista lleno de odio que se hizo con todo el poder tras ganar unas elecciones democráticas. La explicación completa no existe, pero no son pocos los que han escrito reflexiones magníficas. También es muy interesante la conducta del rey Haakon VII y el gobierno noruego durante ese periodo (lo cuenta la película El rey que dijo no).

Precedentes inspiradores

Los guionistas de esta miniserie de seis capítulos han tenido en cuenta Los héroes de Telemark, la película del gran Anthony Mann estrenada en 1965. En ella, todo se centra en una de las operaciones para sabotaer las instalaciones de agua pesada ubicadas en los fiordos noruegos.

También han contado como referencia con una TV movie titulada Copenhagen. Producida por la BBC, fue dirigida por Howard Davies y emitida en 2002. Adaptación de una obra teatral homónima del londinense Michael Frayn, ganó tres premios Tony cuando saltó el charco y triunfó en Broadway. En septiembre de 1941, Werner Heisenberg (Daniel Craig) y Niels Bohr (Stephen Rea), colega, amigo y mentor, se reunieron en casa del físico danés en Copenhague. Esa conversación fue clave para todo lo que ocurriría después. En la obra teatral, Heisenberg y Bohr solo están acompañados por la esposa de Bohr, Margrethe Nørlund. No diremos nada de esa conversación porque ahí está la almendra de todo el asunto.

Operación Telemark
El personaje de Heisenberg en Operación Telemark (2015)

La serie noruega que nos ocupa presta más atención a la preparación del comando integrado por noruegos que se entrenan en Escocia para atacar la fábrica de agua pesada en Telemark. Heisenberg tiene asignada una trama que se antoja escasa. Los guionistas parecen haber tenido miedo de meterse en el dilema del físico alemán y en su comportamiento durante la guerra. Un comportamiento que motivó que tras ser detenido por los norteamericanos en los primeros días de mayo de 1945, justo antes de la rendición alemana, y tras ocho meses confinado en una casa de campo del MI6 en la campiña inglesa junto con otros científicos alemanes, Heisenberg fuera liberado por los ingleses y volviese a Alemania para seguir trabajando como investigador (director del Max-Planck y del programa atómico alemán) y profesor universitario hasta su muerte en 1976.

Parece que fue clave la reacción de Heisenberg en ese confinamiento campestre, cuando oyó por la radio la noticia de la explosión de la bomba atómica de Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Heisenberg explicó inmediatamente con precisión y acierto a sus compañeros cómo se había montado la bomba, con detalles que permitieron a los británicos -que habían llenado de micrófonos la casa- entender que el físico alemán sabía perfectamente hacer una bomba atómica, pero no quiso fabricarla para Hitler, cometiendo errores deliberados en los cálculos de los ensayos realizados.

Como supondrán, es lógico que les haya contado esto: es apasionante. La miniserie como digo se centra en los noruegos y en los numerosos ataques a las factorías de agua pesada y a los transportes con destino a Alemania. Es comprensible. También que quieran entretener con la parte -digámoslo así- más fácil.

En lo que a mí respecta, cuando escribía estas líneas, pedí a mis alumnos de “Narrativa” un tratamiento para una miniserie de 5 capítulos titulada Heisenberg. Agua pæsada. Tendrán que trabajar en equipos de cinco y decantarse por los episodios de la vida del científico que quieren contar.

Operación Telemark
Imagen de los asistentes a la V Conferencia Solvay, con 17 premios Nobel

Un premio Nobel de 30 años, catedrático de enorme prestigio en unos años donde trata a colegas como Einstein, Curie, Rutherford, Bohr, Pauli, Planck, Schrödinger… Luterano convencido, casado y padre de siete hijos, científico brillantísimo, buen amigo de muchos colegas, merecedor del premio Romano Guardini en 1974 por sus escritos sobre las relaciones entre Ciencia y Fe, profesor visitante en Harvard, Oxford y Cambridge, presidente de la Fundación Humbolt por nombramiento de Adenauer. Un historión… con la foto en los créditos de la V Conferencia Solvay sobre “Electrones y fotones” celebrada en Bruselas en octubre de 1927. Quizás la más importante de la historia, 17 premios Nobel…

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Profesor universitario de Narrativa Audiovisual. Escritor

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