BSO Los descendientes

Introduce al especta­dor en un tono nostálgico con canciones como la inicial Ka maka­ni ka’illi aloha o la sugerente He’eia, quizá la más sentida y emo­cional

Los descendientes, de Alexander Payne
Los descendientes, de Alexander Payne

BSO Los descendientes

Hubiese sido muy fácil hacer una banda sonora con canciones fes­tivas hawaianas. Sin ir más lejos Elvis Presley rodó 3 películas allí en los años 60. Pero como bien explica la voz en off inicial de George Clooney, Los descendientes no es una película sobre la imagen veraniega que todo el mundo tiene de Hawai.

«Es una película sobre el sentido de la pérdida», dice el protago­nista. Y este sentimiento se transmite con mucha eficacia gracias a esta banda sonora muy medida y ajustada a la historia, de ésas que deja el tiempo necesario para que el espectador reflexio­ne e interiorice cada uno de los personajes y conflictos dramáticos.

6 de los 18 temas de esta película corresponden a Gabby Pa­hi­nui (Honolulu, 1921-1980). Con su guitarra slack-key (uno de los instrumentos autóctonos más conocidos) introduce al especta­dor en un tono nostálgico con canciones como la inicial Ka maka­ni ka’illi aloha o la sugerente He’eia, quizá la más sentida y emo­cional, utilizada con acierto en varios momentos de la pelícu­la. La voz indígena de Pahinui es de ésas que transmite un sen­timiento de tristeza muy intensa pero contenida, algo que com­bina muy bien con el tono de la película.

Otros cantantes hawaianos como Keola Beamer, Daniel Ho o Ma­kana aportan temas instrumentales que marcan el ritmo inten­cionadamente lento de la película. Una cadencia que permite al director definir con matices la historia que se desvela con peque­ños detalles. Es como si Payne quisiese dejar claro que esto no es otra estúpida película americana con música discotequera y gran­des explosiones. De hecho en la única escena «trepidante» de la película (esa divertida carrera de George Clooney cuesta aba­jo y con chanclas), el personaje está totalmente desequilibrado, a pun­to de caer al suelo. Una manera muy sutil de advertir al es­pec­tador que para entrar en esta película hay que desconectar el mó­vil y dejarse llevar por el ritmo pausado de las olas hawaianas.

La canción final de Sol Hoopii’s Novelty Trio da un toque Woo­dy Allen con un tono años 20 que baja el telón de una película que habla del difícil paso del tiempo, de lo que nos dejaron nuestros padres y lo que heredarán nuestros hijos.

BSO Los descendientes
BSO Los descendientes

BSO Los descendientes

Autor: AA.VV.
Sello: Sony Classical
Duración: 62 min.
Precio: 14,99 €

Suscríbete a la revista FilaSiete por sólo 32€ al año
Reseña
s