BSO: The Croods

Alan Silvestri -que ha trabajado en 110 películas- parece abonado a ser el compositor de los grandes taquillazos del año

BSO: The Croods

BSO: The Croods. A sus 63 años el neoyorkino Alan Silvestri parece abo­nado a ser el compositor de los grandes taquillazos del año: Los Vengadores, The Croods. Evidentemente es un músico muy consolidado en Hollywood que ha trabajado en 110 películas.

En la BSO The Croods se pone al servicio de una historia en ca­rrera que le permite ofrecer un registro orquestal muy variado y dinámico. Destaca la utilización de ca­jas de madera, pizzicatos y golpes de percusión en las es­cenas musicalmente más logradas: el fascinante prólogo y también el hábil uso de celeste, flauta, trompas y cuerdas en el epílogo final.

Resulta curiosa la cómica adaptación de la canción Tusk de Fletwood Mac en el tema Smash and Grab, uti­lizado en la trepidante cacería del arranque.

Como sue­le ser normal no podía faltar una última canción pe­gadiza es­­crita por Alan Silvestri y su colaborador ha­bitual Glen Ballard, interpretada por Owl City y Yuna (Shine your way).

Aunque el trabajo de Silvestri es correcto y eficaz, hay que reconocer que este compositor lleva tiempo en ese estado de redundancia y anonimato en el que vi­ven los Hans Zimmer (lo del último Superman y, otra vez, los coros de Gladiator es llamativo), John Wi­lliams o Thomas Newman. Silvestri es uno de los gran­des, pero hace demasiado que no presenta algo tan sugerente como fueron en su día las composiciones de Regreso al futuro, Forrest Gump o Náufrago.

Por poner un ejemplo concreto, la música que John Po­well compuso para la anterior película de los directores de The Croods, Cómo entrenar a tu dragón, era mu­cho más creativa.


BSO: The Croods

AUTOR: Alan Silvestri COMPAÑÍA: Legacy DURACIÓN: 70 min. PRECIO: 14,99 €

 

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