13 minutos para matar a Hitler: Contundente lección de Historia

· Meritorio filme en el que lucen una puesta en escena, un di­seño de producción y unas interpretaciones absolutamente convincentes.

El cine puede ser, y es muchas veces, un maravillo­so y eficaz maestro de Historia. Pensaba esto mientras veía el regreso de Oliver Hirschbiegel al cine his­tóri­co, ese que bordó en El hundimiento y que aban­donó por una aventura británico-americana que le llevó a dos decentes thrillers (Invasión y Cinco minutos de gloria) y a un flojérrimo drama (Diana).

En 13 minutos para matar a Hitler, Oliver vuelve a su historia, a la del pueblo alemán, para contar la vi­da de Georg Elser, un joven que, sin ayuda de ningún gru­po armado y apoyándose en sus conocimientos de elec­tricidad, perpetró un atentado contra Hit­ler. La cinta comienza con el frustrado tiranicidio y recorre, a través de flashback, la vida del joven.

Cinematográficamente la película no termina de fun­cionar. Sus continuos saltos temporales fragmentan una narración que, por otra parte, es apasionan­te. Se en­tiende que es complejo contar un suceso así de otra ma­nera, pero el relato en dos tiempos saca con­tinuamente al espectador de la historia y dificul­ta su proce­so de identificación y crítica. Un proceso que, por otra par­te, la película -como casi todas las de su género- pi­de a gritos y, a pesar de las dificulta­des, consigue en gran parte.

Con todo, 13 minutos para matar a Hitler es un me­ritorio filme en el que lucen una puesta en esce­na, un di­seño de producción y unas interpretaciones ab­solutamente convincentes. En este último sentido, hay que elogiar la categoría de unos secundarios bien escritos y muy bien dirigidos.

Y destaca también en esta película la profundidad psi­cológica de los personajes, especialmente el pro­ta­go­nista, un católico poco ejemplar en muchos cam­pos pe­ro que va tomando conciencia poco a poco de la necesidad de oponerse personalmente a un régimen malvado, que está sometiendo al pueblo alemán a una anes­tesia moral con la que se inician to­dos los crímenes.

Al margen de los datos históricos y el consistente tra­bajo de documentación es ahí, en la distancia corta del personaje frente a la autoridad, donde mejor se mueve la película. Y donde nos deja su lección más valiosa. Una contundente lección de histo­ria, de esa historia que es bueno recordar para no re­petir.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Judith Kaufmann
  • Montaje: Alexander Dittner
  • Música: David Holmes
  • Duración: 110 min.
  • Público adecuado: +18 años (V+X)
  • Distribuidora: A Contracorriente
  • Alemania (Elser: Er hätte die Welt verändert (Georg Elser)), 2015
  • Estreno en España: 4.3.2016
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