15 años y un día: Sin noticias de Gracia

15 años y un día cuenta una historia familiar, pequeña, de esas que gustan tanto a la hija de Elias Querejeta. Jon es un adolescente que vive con Margo, su madre, que busca trabajo como actriz e intenta educar a su rebelde hijo. Ante la falta de acierto en esas dos tareas, Margo decide mandar a su hijo con su padre, un militar retirado y divorciado.

Gracia Querejeta ganó el Festival de Málaga en 2004 con Héctor. En 2007 rodaría otra película maravillosa titulada Siete mesas de billar francés, con la que Maribel Verdú ganó el Goya a la mejor actriz. 15 años y un día es una historia que la directora ha tardado 4 años en desarrollar con la colaboración en el guión de Santos Mercero (hijo del director Antonio Mercero).

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Se agradece que haya cineastas que sigan apostando por un cine arriesgado, difícil de vender a primera vista. El problema es que en esta ocasión, Gracia está muy lejos de ser la Gracia Querejeta de sus mejores películas. No se reconoce su talento en personajes definidos con trazo grueso, escenas con diálogos bastante inverosímiles, aburrida en algunos tramos, acelerada en momentos dramáticos fundamentales. Y sobre todo, carente de la veracidad de sus anteriores películas.

Hay pequeños atisbos de genialidad (por ejemplo el plano secuencia dramático de 6 minutos de Maribel Verdú), pero la película se queda muy corta de recorrido y más distante de lo que debería una historia tan emotiva. Probablemente también ha pesado mucho que la directora no haya podido contar con el co-guionista de Héctor y Siete mesas de billar francés: David Planell. Una reescritura del guión, con más humor y unos diálogos más sugerentes, hubiese ayudado mucho a una película en la que también se echa de menos un protagonista adolescente más creíble y atractivo. Arón Piper estuvo correcto en un personaje más bien gris en Maktub, pero aquí resulta muy insuficiente para sostener el peso de la película. Tampoco los desnortados personajes interpretados por Tito Valverde y Belén López (una pareja del todo imposible) o Susi Sánchez, tienen la consistencia que exigía una película en la que hay un notable exceso de tramas y personajes.

Es muy clarificadora la definición que hace Margo de su hijo en un desafortunado clímax: «Es un niño especial, tierno, cariñoso, pero a la vez muy independiente. Odio la tristeza y el aburrimiento. Él está lleno de vida». Con estas generalidades se podía describir a cualquier adolescente. O tal vez a ninguno. Lo que está claro es que un personaje así definido no produce demasiada empatía.

Tampoco favorece a la historia la música de Pablo Salinas, especialmente subrayada y exageradamente emocional. Se echa mucho de menos a los compositores con los que Gracia pudo trabajar en películas anteriores como Pascal Gaigne (Siete mesas de billar francés) o Ángel Illaramendi (Héctor).

Ficha Técnica

  • Fotografía: Juan Carlos Gómez
  • Montaje: Nacho Ruiz Capillas
  • Música: Pedro Salinas
  • Duración: 96 minutos
  • Distribuidora: Universal
  • Publico adecuado: + 16 años (X)
  • Estreno en España: 7 de junio de 2013

España, 2013. 

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