50 hombres muertos: Las dos caras del conflicto irlandés

50 hombres muertos es la adaptación al ci­ne del relato autobiográfico de Martin Mc­Gartland, un joven irlandés que a finales de los años 80 se infiltró en el IRA para pa­sar información a los servicios británicos. La historia sigue el recorrido del joven desde que es un vulgar ratero hasta que se ve obli­gado a construir una identidad falsa y ale­jarse de su familia.

Las películas sobre el conflicto irlandés son casi un género y, como en este caso, sue­len tener la baza de estar inspiradas en su­cesos reales. En este sentido, la realizado­ra canadiense Kari Skogland no sólo ha que­rido apoyarse en el testimonio de Mc­Gart­land, también ha querido rodar la cinta en los mismos lugares donde sucedieron los hechos. El modo de rodar, de fotografiar, de dirigir a los actores -buen reparto lidera­do por un solvente Jim Sturgess-… todo bus­ca deliberadamente esa verosimilitud.

Y se puede decir que 50 hombres muertos fun­ciona bien como documento cuasi-histó­rico y que es un intento loable de acercar­se a este complejo conflicto político. Sin em­bargo, le falta algo como drama. Se profun­diza poco en las motivaciones de los per­sonajes -especialmente del protagonista- y, como consecuencia, algunas tramas es­tán contadas a trompicones. Ade­más, el to­no áspero y seco que rodea a la historia y la realización algo televisiva termina por can­sar. En definitiva, un buen material de par­tida que sólo consigue convertirse en una película correcta.

Ficha Técnica

  • País: Canadá/Reino Unido (Fifty Dead Men Walking, 2008)
  • Fotografía: Jonathan Freeman
  • Montaje: Jim Munro
  • Música: Ben Mink
  • Duración: 117 m. Adultos
  • Distribuidora: Festival
  • Estreno: 13.11.2009
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