Adiós, idiotas: De giro en giro

· Crítica de Adiós, idiotas | Estreno 10 de septiembre de 2021.
· Obra interesante de un autor original, aunque le falta un hervor para haber conseguido el cocktail perfecto que prometían sus ideas.

La historia comienza con Suze, peluquera de 43 años, en consulta médica. Le quedan pocas semanas. Antes de morir siente la necesidad de conocer a su hijo, al que su familia obligó a abandonar porque ella era una niña de 15 años cuando dio a luz. Al mismo tiempo Jean-Baptiste, experto informático del Ministerio del Interior, entra en depresión y decide suicidarse. El destino -en realidad la burocracia- les pondrá en contacto y unirán fuerzas en la búsqueda del hijo de Suze que cobra un carácter surrealista.

Adios, idiotas es una película bastante interesante: se trata de una tragicomedia de Albert Dupontel (Nos vemos allá arriba, 9 meses… de condena!); en la última ceremonia de los premios de cine franceses consiguió siete Cesar y fue candidata a otros seis. Pero no está perfectamente lograda, al menos para algunos paladares. En primer lugar se trata de una película muy francesa en tono y forma, aunque sea también obra de autor. La clave la da un personaje secundario -poco más que un cameo-, que es interpretado por Terry Gilliam. Dupontel admira a Terry Gilliam y reconoce su influencia, pero la adapta a su carácter. Un humor feroz, con toques surrealistas, matizado por un racionalismo que busca la coherencia. Por ejemplo el señor Blint, archivero del registro civil al que acuden Suze y Jean Baptiste, es ciego. Les explican que conviene a la política de integración del gobierno y no importa su hándicap ya que nadie va nunca al registro. Blint se unirá a la búsqueda.

Dupontel consigue una mezcla de humor y poesía extraña, bonita pero que no termina de enganchar al espectador. Todos los elementos están ahí, personajes entrañables, en particular Virginie Efira, que da vida -una creación maravillosa- a Suze. Situaciones absurdas, crítica feroz de una sociedad moderna tecnificada y deshumanizada, crítica de la administración y de la policía. Hay muchas ideas buenas, bien filmadas, bien encuadradas, dignas de los Monty Python, pero que al hacerse demasiado realistas pierden fuerza.

Con todo, se trata de una cinta estimable, bien realizada, que pasa continuamente del drama, a menudo conmovedor, a la farsa, e incluso a la tragedia. El final es un alarde que en pocos segundos se mueve del drama lacrimógeno al thriller, para convertirse en un encuentro romántico y dar un nuevo giro.

Obra interesante de un autor original, aunque le falta un hervor para haber conseguido el cocktail perfecto que prometían sus ideas. Ideas bastante pesimistas sobre nuestra sociedad, como muestra el título, en línea con Adiós mundo cruel y con Adios, muchachos.

⇒ Entrevista a Albert Dupontel, director, guionista y protagonista de Adiós, idiotas

Ficha Técnica

  • Fotografía: Alexis Kavyrchine
  • Montaje: Christophe Pinel
  • Música: Christophe Julien
  • Duración: 87 min.
  • Público adecuado: +12 años
  • Distribuidora: La Aventura
  • Francia (Adieu les cons), 2020
  • Estreno: 10.9.2021
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.