Agua para elefantes: El circo ya no es lo que era

Agua para elefantes | Adaptación del best seller homónimo escrito por Sara Gruen, ambientado en la época de la Gran Depresión. Un joven veterinario abandona su hogar para buscarse la vida cuando tropieza con un tren que transporta a los miembros de un circo ambulante. Allí trabajará con elefantes y se enamorará de la mujer del pérfido jefe del circo.

Si el argumento es pueril, su plasmación visual y el libreto de un irreconocible Richard LeGravanese (un guionista capaz de escribir El rey pescador o La princesita, pero también de proponer almíbares tan indigestos como Postdata, te quiero), no hacen sino confirmar que no basta con buenas intenciones. Es evidente que el tráiler, la campaña de promoción, el casting tratan de recuperar el estilo de El mayor espectáculo del mundo o El fabuloso mundo del circo (películas con sus limitaciones pero a años luz que esta postal coloreada para lucir a Robert Pattison y a una de las rubias más desperdiciadas de los últimos años). Pero todo es monótono y previsible, sin una pizca de emoción y con grandes dosis de aburrimiento plasmadas en la cara de sus protagonistas.

También el director de fotografía de Iñárritu (Rodrigo Prieto), uno de los mejores compositores actuales (James Newton Howard) y el secundario maligno de moda (Christoph Waltz) parecen ser conscientes de las limitaciones de la historia y el director de Constantine y Soy leyenda. Y todos juntos hacen que 122 minutos se hagan lentísimos y que el presupuesto de 38 millones de euros resulte un lastimoso desperdicio.


Lo mejor: Hal Holbrook.

Lo peor: El guión de un perezoso gran escritor.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (Water for elephants, 2011)
  • Fotografía: Rodrigo Prieto
  • Montaje: Alan Edward Bell
  • Música: James Newton Howard
  • Duración: 122 minutos
  • Distribuidora: Hispano Foxfilm
  • Publico adecuado: +16 años (temática, erotismo)
  • Estreno: 6 de mayo de 2010