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Amanece en Edimburgo

El inglés Dexter Fletcher adapta al cine un musical con canciones de The Proclaimers que gustará a un público muy amplio.

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Dirección: Dexter Fletcher  Guión: Stephen Greenhorn Fotografía: George Richmond Montaje: Stuart Gazzard Música: Paul Englishby Intérpretes: George Mackay, Kevin Guthrie, Jane Horrocks, Peter Mullan, Freya Mavor Duración: 100 min.  Distribuidora: Filmax. Público adecuado: Todos

Sunshine on Leith. Reino Unido, 2013. Estreno: 20.6.2014

Muy escocés, pero universal de espíritu

El popular actor inglés Dexter Fletcher (Hermanos de sangre, Lock & Stock) presentó su primera película co­mo realizador (Wild Bill) en el año 2011, con la que re­sultó candidato a los premios BAFTA como director bri­tánico debutante. Ahora cambia de género, abando­na el drama y se introduce por los agradables vericuetos de un alegre musical romántico. Y lo hace con sol­vencia y buen gusto.

Para ello adapta la obra de teatro musical homóni­ma, Sunshine on Leith, estrenada en el año 2007 y ganadora del premio TMA a Mejor Musical del Año, que fue escrita por el guionista de la versión cine­ma­to­grá­fi­ca, Stephen Greenhorn. A su vez, este musi­cal está ba­sado en el álbum homónimo del conocido gru­po escocés The Proclaimers, lanzado en el año 1988.

La historia narra las aventuras de Davy y Ally, dos bue­nos amigos que regresan de la guerra de Afganistán a su antigua vida en Edimburgo. Ally vuelve con su novia Liz, hermana de Davy, cuyos padres preparan la celebración de sus bodas de plata. Y Davy conoce a una chica, con la que inicia una relación.

Como el mismo título hace suponer -en el original no figura Edimburgo sino Leith, distrito municipal de la ciudad- esta película es muy escocesa. Quien conoz­ca Edimburgo y haya paseado por allí o por Glasgow sentirá que la cinta está imbuida totalmente de ese ambiente, de ese espíritu y de esa alegría y desenfado de los que gozan los del norte de la Gran Bretaña. Y a eso, sin lugar a dudas, ha contribuido el me­ritorio esfuerzo por adaptarse de un director londi­nés.

Amanece en Edimburgo tiene la jovialidad y el hu­mor que encontramos en otras películas escocesas, aun siendo de género diferente, como sucede en La par­te de los Ángeles (Ken Loach, 2012), cercana en el tiem­po y cuya trama también transcurre en dicha ciudad. Y aunque Ken Loach no tiene nada que ver con Dex­ter Fletcher en cuanto al estilo narrativo y objeti­vos argumentales, ambos coinciden en mostrar ambientes y calles similares y en acudir a canciones de The Proclaimers tan conocidas como I’m Gonna Be (500 miles), que marcan un ritmo muy especial a ambas his­torias.

La trama está bien elaborada y las tres historias de amor, con sus puntos de giro y sus desarrollos, cogen des­de el principio. Todas direccionan hacia un punto de tensión radical a mitad de película, que hace que el espectador no disminuya su interés en ningún momento. Un interés que, en parte, hace reflexionar de mo­do atractivo sobre cuestiones de cierto calado en tor­no a la pareja y a la familia. En su contra hay al­gu­nos detalles algo desproporcionados y previsibles de guión, como algunas reacciones de los personajes femeninos, sobre todo de la madre y de la hija. Pero son li­cencias comprensibles en un género fantasioso co­mo es la comedia musical.

Durante el metraje se cantan 13 temas de The Pro­clai­mers. Y los cantantes gemelos Charlie y Craig Ried salen en un cameo de cinco segundos entonando una de sus creaciones. Son canciones escocesas, arraigadas en la psique del lugar y que el realizador ha sabido integrar con naturalidad a lo largo de la historia. Ade­más, las canciones y los bailes de ritmo pop-folk tie­nen tal fuerza, ritmo, alegría y jovialidad que transmiten una magia contagiosa al público desde el minu­to uno. Especial fuerza tienen las coreografías del bar o de las calles, donde gran cantidad de extras bailan y entonan los temas más conocidos, como el citado I’m Gonna Be.

A esta empatía contribuye un plantel de actores que in­terpretan a la perfección sus roles. Sobresale con voz pro­pia Peter Mullan, un conocido actor, sobre to­do por las películas de Ken Loach (Mi nombre es Joe, 2000), que se convirtió también en director (Neds, 2010), al estilo del veterano realizador de realismo social. También brilla el actor escocés Paul Brannigan (pro­tagonista de La parte de los Ángeles), to­davía poco co­nocido pero que apunta maneras, aquí en su papel se­cundario de Ronnie, del que to­dos hablan, aunque aparezca poco.

Sofía López
Sofía López
Profesora universitaria de Cine Español y Estética Musical. Directora Grado Comunicación en Centro Universitario Villanueva