Amor sin control: Los chicos no están bien

Tres hombres se enfrentan a una terapia en doce pasos para abandonar su adicción al sexo. Casi dos años ha tardado en estrenarse esta comedia a pesar de un reparto bastante vistoso. La razón se entiende en cuanto pasan unos cuantos minutos. Amor sin control quiere ser muchas cosas y termina por ser casi ninguna (cosa que, por cierto, a pesar de los laureles –excesivisimos- que se llevó le pasaba a Los chicos están bien, el anterior guión de Stuart Blumberg.

La película pretende ser una llamada de atención a una adicción cada vez más extendida a la que, de primeras, nadie da importancia pero que puede limitar la vida propia y amargársela al vecino hasta límites insospechados. Pero, para no ponerse demasiado trascendentes, el tono de la película es cómico, blandito y sentimental. Un sí pero no (ahora voy de transgresor ahora suelto un discurso). Un producto hibrido que no termina ni de denunciar, ni de hacer pensar, ni de hacer reír, ni de hacer llorar. Pues eso. En sus pantallas dos años después.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Yaron Orbach
  • Montaje: Anne McCabe
  • Música: Craig Wedren
  • Duración: 112 m.
  • Distribuidora: Karma
  • Público adecuado: +18  años (X)
  • Estreno en España: 30.5.2014

EE.UU. (Thanks for Sharing), 2012