Antes que el diablo sepa que has muerto: Oficio, caprichos, tremendismo

Comprendo que cuando se estrene es­ta película haya todo tipo de loas a Sydney Lumet. Tiene 83 años, una fil­mografía interesante (Doce hombres sin piedad, Sérpico, Tarde de perros, Network, Un mundo implacable o Veredicto final), y en esta película los actores están maravillosos y el guión de la debutante Kelly Mas­terson es maduro en el desarrollo de la historia. Aún así, sin negarle méritos a Lumet, creo que esta película explica la situación de este director en Hollywood: prestigiosa, pero a unos cuantos peldaños de los que sí han realizado alguna obra maestra.

La película desarrolla una historia que ya la contaron -muy a su manera- los Coen en Fargo. Un secuestro (en este caso un atraco) a un familiar con el objetivo de conseguir un dinero fácil que acaba en tra­gedia. En este caso los que planean el atraco son Phillip Seymour-Hoffman y Ethan Hawke (dos hermanos unidos por una misma mujer: Marisa Tomei), y los agredidos son sus padres Albert Finney y Rosemary Harris.

- Anuncio -

Con un tono distante, Lumet se recrea en la indigencia moral de unos seres que se mueven en diferentes grados de maldad: definitivamente diabólica en Phillip Sey­mour-Hoffman (genial en otra interpretación de la decadencia humana), ingenua en Ethan Hawke, dubitativa en Marisa To­mei

Con una narración entrecortada por los saltos cronológicos, Lumet sumerge suavemente al espectador en un auténtico infierno sin querer hacer ningún juicio de los terribles sucesos. El problema es que este enfoque, que por ejemplo resulta genial en la literatura corta de los Carver, Chejov, etc., aquí acaba por distanciar al espectador con unos personajes de un registro limitado por su propia maldad. Todo es demasiado tremendo conforme avanza el metraje, y uno echa de menos matices de humanidad o giros narrativos que no acaben en la alcantarilla moral y hagan más creíble la historia. Es lo que ha hecho recientemente Terry George con otra historia tremendista en Un cruce en el destino, y el re­sultado en mi opinión es más emotivo y convincente.

Aún así, insisto en que la película está ro­dada con oficio. Pocos defectos se me ocu­rren de la forma de contar que utiliza Lumet. Quizás algunos caprichos innecesarios como el montaje acelerado que une las historias, el postizo erotismo del personaje de Tomei (demasido cuerpo para tan poca alma), o el uso reiterativo de la música, a ratos maravillosa, a ratos demasiado disonante, de Carter Burwell, que a veces rom­­pe el tono de la película.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (Before the Devil Knows You’re Dead, 2007)
  • Fotografía: Ron Fortunato
  • Montaje: Tom Swartwout
  • Música: Carter Burwell
  • Duración: 117 m. Adultos
  • Distribuidora: Azeta Cinema
  • Estreno: 7.III.2008
Suscríbete al newsletter semanal de FilaSiete