Anton, su amigo y la Revolución Rusa: Recuerdos infantiles

· Crítica de Anton, su amigo y la Revolución Rusa | Estreno 12 de febrero de 2021.
· Urushadze aprovecha la oportunidad para contar una historia diferente, hechos al margen de la historia oficial de la Revolución Rusa, un drama humano ignorado, protagonizado por seres concretos.

Ucrania, 1919. Anton vive en un pueblo diminuto cerca del Mar Negro. La Gran Guerra ha terminado en Europa; en Ucrania los bolcheviques avanzan, quieren grano y eliminan a todo aquel que no colabora, sobre todo en esa región poblada por campesinos de origen alemán.

La última película de Zaza Urushadze (director de la afamada Mandarinas -nominada al Oscar y al Globo de Oro en 2014-, fallecido prematuramente a finales de 2019) cuenta una pequeña anécdota dentro de la gran historia, pero una anécdota jamás contada: parte de los agricultores ucranianos asesinados y despojados por los bolcheviques eran alemanes, emigrados a Ucrania hacía decenios.

El punto de vista es el de dos niños de apenas diez años, cuya mirada inocente no acierta a entender lo que está sucediendo. Anton es cristiano, su amigo Jacob es judío, juegan juntos, estudian juntos, hablan de su fe, se hacen confidencias y hacen planes para el futuro. Su amistad es profunda. También la de sus padres. La llegada de los bolcheviques les separa, pero no pone fin a su amistad.

Anton, su amigo y la Revolución Rusa en su origen es una novela histórica basada en hechos reales. «Anton -me cuenta Dale Eisler, autor de la novela y del guion- era mi tío; Cristina mi abuela. Yo me llamo Dale Anthony, por Anton«.

Trotski estaba por allí

Se trata de un pequeño relato, narrado como se cuenta un hermoso recuerdo, con poca tensión y mucho cariño. Me intereso por la historia de Trotski: «Era de aquella región, fue al colegio cerca de aquel lugar, y en esa época, durante la Revolución, fue varias veces por aquella zona. Dora, la líder bolchevique, también es un personaje real, fue su amante. Todo el contexto es auténtico, aunque la anécdota particular que cuento de Trotski es ficción«.

Le pregunto de quién fue la idea de convertir su novela en película. «Amigos que habían leído el libro me dijeron que podría ser una gran película. Mucho más tarde, yo mismo escribí el guion. En Los Angeles, a través de un amigo común, se lo pasé a un productor. Lo leyó y se mostró interesado. Por casualidad, pasó por Los Angeles Zaza Urushadze. Le dio el guion y Zaza dijo que le gustaría realizar la película«.

El rodaje duró seis semanas y el guionista estuvo allí parte de ese tiempo, no todo. «Zaza tiene una idea muy definida de lo que quiere antes de empezar a rodar. Es un perfeccionista«. Las imágenes de Mikhail Petrenko están medidas, todo es belleza y color; las escenas no están montadas para generar tensión, ni siquiera las más tremendas. Los rostros llaman la atención por su nobleza, han sido fotografiados con primor. Conviene destacar que todos los personajes, incluido el último secundario, tiene una sólida presencia física en la pantalla, son reales, tienen personalidad.

La historia es dura, pero no hay odio, aunque algún personaje pueda ser odioso. Las imágenes desfilan como las recuerda el niño que las vivió: momentos familiares, preocupación de los adultos, momentos solo compartidos por los dos amigos, con algún error involuntario que ni siquiera mereció reproches amargos, para evitar a los niños un cargo de conciencia.

Zaza Urushadze aprovecha la oportunidad para contar una historia diferente, hechos al margen de la historia oficial de la Revolución Rusa, un drama humano ignorado, protagonizado por seres concretos. «Combina tragedia con venganza, miedo con esperanza, todo contrastado con la inocencia de la infancia«, comentó el director al finalizar la película.

Por su parte, Dale Eisler me dijo: «Convengo con usted en que hay muchas facetas en la Revolución Rusa, y esta es una pequeña visión acerca de ella, pero no ha sido contada«. Yo añado, y muy interesante, aporta mucha luz nueva, al margen de la historiografía oficial.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Mikhail Petrenko
  • Montaje: Alexander Kuranov
  • Música: Patrick Cannell, Miroslav Skorik
  • Duración: 98 min.
  • Público adecuado: +12 años (V)
  • Distribuidora: European Dreams Factory
  • Georgia, Lituania, Ucrania (Anton), 2019
  • Estreno: 12.2.2021
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Reseña
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.