ärtico [5/10]

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Una película con una llamativa calidad fotográfica que no se corresponde con un guión flojo y un relato artificialmente moroso

    Dirección: Gabriel Velázquez  Guión: Gabriel Velázquez, Manuel García, Blanca Torres, Carlos Unamuno Fotografía: David Azcano Montaje: Blanca Torres Música: Pablo Crespo, Eusebio Mayalde  Intérpretes: Deborah Borges, Victor Garcia, Lucía Martínez, Alba Nieto, Juanlu Sevillano. Duración: 78 min. Distribuidora: Pirámide Público adecuado: +16 años (VS)

España, 2014. Estreno en España: 27.6.2014

Marginalidad fantasmagórica

Jota
 y
 Simón, dos 
quinquis de veinte años, viven al día con robos y trapicheos. Las chicas con las que están lo mismo. 
Simón
 quiere separarse del clan de feriantes donde ha crecido. 
Jota
 está cansado de soledad y quiere algo parecido a una familia, una madriguera de la que salir a depredar.

La cuarta película de Gabriel Velázquez (Salamanca, 1968) se vió en la sección Generation de la pasada Berlinale. Antes había hecho Sud Express (con Chema de la Peña), Amateurs e Iceberg.

Un bodegón de cine negro cañí, de cine de quinquis de los 80, con regusto a Saura y De la Iglesia, se ha dicho. Y me parece bien, estoy de acuerdo. Velázquez admira al Van Sant de Elephant y a los Dardenne de Rosetta. Yo también. Pero esas dos películas tienen guiones formidables. 

ärtico dura 78 minutos que me parecieron 90. Quizás porque la veo corta de guión, corta de mirada, sobrada de reflexiones marginales (en los márgenes, hay que escribir necesariamente) y metarrelato. La idea sí es larga, la historia menos, el guión es llamativamente escaso. A película vista, entiendes el apoyo financiero de la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Salamanca (Salamanca Film Commission), la Diputación de Salamanca y Caja España-Duero.

La historia es, más que austera, elemental, como los personajes que tienen neurona y media y además están como idos toda la película, por un empeño narrativo que puede funcionar en un papel o en una mesa de discusión pero no en la pantalla. El preciosismo fotográfico de David Azcano (hay planos bellísimos del responsable de la serie Isabel y de largos como Ladrones y Concursante) llega un momento en que te saca de la historia, que se hace tediosa en su austeridad despegada, en su manierista montaje. El afán de presentar el bodegón tal cual, hace que te canses de mirar, quizás porque se opta por una épica visual que no casa con la cutrez de lo que se cuenta.

Por otro lado, llega un momento en que te cuestionas las demoras en una realización que se pausa artificiosamente, tanto que se obliga a actores no profesionales a marcar el paso de la oca, un paso que no le sale a un peatón conveciona, sin adiestramiento.

ärtico tiene mi respeto como idea, como proyecto, pero muy poco de mi interés como largometraje. Por lo que cuenta y por cómo lo cuenta. Asumo que Velázquez, como casi todos los artistas  está contando cosas que le caen cerca y que es un tipo sensible e intenso pero… pero no.

El tráiler -lo advierto porque cautiva- es hermoso, como el cartel.

Alberto Fijo