The attack (El atentado): Mi mujer no era así…

The attack (El atentado) es una película que se sumerge en un infierno muy transitado por el cine con cierta originalidad.

“Dígame, Dr. Yafari, ¿cómo pudo una mujer guapa e in­teligente, mimada por marido y amigos, la mayoría ju­díos, levantarse un día e ir a volarse a un restaurante, ma­tando a 17 personas que aún tenían comida en la bo­ca? Su mujer no solo ha cometido una matanza. También ha destruido la fe que tiene Israel en sus ciudadanos árabes”.

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Con este interrogatorio comienza el descenso a los in­fiernos de Amin Yafari, un cirujano israelí de origen pa­lestino, casado y completamente integrado en la sociedad de Tel Aviv. Siguiendo la línea de la serie Homeland, la tercera película del director libanés Ziad Douei­ri (colaborador habitual de Quentin Tarantino co­mo primer asistente de cámara), analiza la posibilidad de que el terrorismo radical musulmán capte a una persona aparentemente civilizada, culta y admiradora de las democracias occidentales.

La película está basada en una novela de Yasmina Kha­dra, pseudónimo que utilizó durante años el ex soldado argelino llamado Mohamed Moulessehoul para po­­der denunciar con libertad en sus novelas la situación dra­mática de su país, marcada por la corrupción y la irra­cio­nalidad sangrienta de los fundamentalistas islámicos.

Más que un thriller, The attack (El atentado) es una inmersión en una forma de ser, de ver la vida que produce verdadero pá­nico. El director de la película opta por un ritmo len­to y contemplativo, cámara en mano; un actor protago­nis­ta muy convincente y medido (Ali Suliman) que ya sa­be lo que es trabajar en un argumento de este tipo (le hemos podido ver en Red de mentiras, La sombra del rei­no, Los limoneros y también en el episodio piloto de la citada Homeland); y una música tan presente como im­perceptible del francés Éric Neveux (Hideaways).

La película arranca muy bien, con una fuerza dramática demoledora que te hace sentir la desolación de un hom­bre que ve cómo todo su mundo explota por los aires. El interrogatorio inicial es un diálogo muy bien ro­dado, interpretado y pautado pero, a continuación, a la pe­lícula le falta avanzar con un paso más seguro y un desarrollo más coherente. El exceso de escenas oníri­cas y planos contemplativos de Amin buscando en me­dio de la ciudad un sentido a lo que le ha pasado, la des­concertante conversación con un sacerdote y un fi­nal poco sugerente, demasiado convencional y distante, ha­cen que la película resulte muy desigual.

Quizá el problema fundamental es que la cinta quiere pro­fundizar en la complejidad del conflicto árabe-israelí mos­trando los matices de los dos bandos y dejando una li­bertad excesiva al espectador. Este recurso facilita meterse en la piel de Amin, pero acaba resultando contraproducente porque da la sensación de que el pro­tagonista no llega a ningún sitio. Más que concluir, ahon­da en nuevas dudas y en una sola idea clara: “Mi mu­jer no era así…”. Y ahí es donde la película desmere­ce de la novela, que es igual de tumbativa, pero mucho más cla­rificadora y significativa.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Tammaso Fiorilli
  • Montaje: Dominique Marcombe
  • Música: Éric Neveux
  • País: Líbano, Francia, Qatar, Bélgica
  • Año: 2012
  • Duración: 95 m.
  • Distribuidora: Alta
  • Público adecuado: + 18 años (VX)
  • Estreno en España: 8.2.2013

 L’Attentat

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