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Babe. El cerdito en la ciudad

Cuento. Eso es lo que es Babe. El cerdito en la ciudad, una entretenida película cuyo protagonista principal es el cochinito Babe, al que ya conocemos de cuando lo premiaron como mejor perro ovejero. Pues sí, George Miller apuesta a cerdito ganador y nos trae una nueva historia sobre las aventuras del popular Babe, pero esta vez perdido en la ciudad, donde acude con su ama para salvar la maltrecha economía de la granja.

Fábula urbana

Estamos ante una fábula urbana, mágica, surrealista a veces, pero también con su punto de encanto. La voz en off con timbre paternal nos va explicando a niños y mayores la historia del cerdito parlanchín, despistado en un hotel con perros, gatos, chimpancés, mandriles y orangutanes. Pero no todo es de color rosa y los animales sufren y tienen problemas. Nos encontramos un cuento que recuerda a Dickens y sus huérfanos y desamparados, con dosis de dramatismo, escenas ingratas y realistas, pero siempre con su moraleja de la eficacia de las buenas acciones.
De esta forma, el decorado de la obra está lleno de imágenes tórridas y oscuras, con puntos de misterio, dosis de dureza y ritmo, mucho ritmo caótico. Se crea así este cuento tétrico, menos infantil, y los padres se espantan. A esto se debe la falta de aceptación que ha tenido esta segunda versión, especialmente en EE.UU. Por ello, cuando el espectador acude a una sala a ver esta película, debe pensar que va a enfrentarse a un cuento infantil de animatronic -aunque apto para adultos-, si no quiere salir decepcionado.
Pero merece la pena porque los cuentos de hadas también tienen sus dosis de misterio. Y este filme, además, arremete contra la insolidaridad, contra el materialismo, y deja al egoista en evidencia. Es, sin duda, mejor que su antecesora, de pata negra.

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Juan Pedro Delgado