Babylon

Como en el chiste del indio con problemas digestivos (gran caca, no jefe), esta película destroza la trayectoria de Damien Chazelle

Babylon (2022)
Babylon (2022)

Babylon: Ca Ca Land

· Crítica de Babylon | Estreno 20 de enero de 2023.
· Chazelle llena la película -ya aquejada de elefantiasis- de autocitas, guiños visuales y sonoros a sus películas anteriores.

Damien Chazelle ha contado con un presupuesto generoso (más de 100 millones) para contar una historia de gente depravada en el Hollywood de los años 20. Nada de lo que relata es nuevo y es bien sabido por alguien que tenga un conocimiento básico sobre el cine norteamericano y su contexto en ese periodo. Había de todo en esa industria, como en botica: gente buena y honrada, pero también canallas, delincuentes, explotadores, pederastas, drogadictos, pornógrafos, puteros y psicópatas. Hubo artistas de enorme talento que hicieron películas sublimes y que, en algunos casos, eran personalmente repulsivos. También hubo películas malas o muy malas. Chazelle ha considerado que había que glorificar la mugre, porque aunque no lo pretenda, es lo que hace. Algo así como diamantes en el estercolero y abróchate el cinturón que te voy a contar lo que hay de manera que Tarantino parezca un finolis…

El guion es infame: si no hay mata, no hay patata, por mucho que tengas a Robbie, Pitt, Hurwitz, Sandgren, Zophres y Cross. Ni la idea, ni la premisa, ni los tres niveles de conflicto, ni la meta interior, ni los arcos de los personajes, ni las subtramas… nada funciona. Y quizás por eso -es muy difícil que Chazelle y su equipo hayan pensado alguna vez que tenían un buen guion- se entregan a chapotear en el barro, en la miseria, en un vodevil básico y gritón, acumulando minutos que confirman lo sabido: la depravación es muy aburrida, especialmente si un pelmazo con ínfulas se empeña en contártela con pelos y señales, y no contento con eso, te lo repite por si acaso te has perdido algo. Otro doloroso corolario es éste: la m… mancha y cuando piensas que «no, eso le pasará a otros, yo controlo; a mí el tema no me afecta como a los demás» demuestras ser un necio.


Pedante hasta el fastidio, Chazelle llena la película -ya aquejada de elefantiasis- de autocitas, guiños visuales y sonoros a sus películas anteriores. Era lo que faltaba para transitar del aburrimiento y el fastidio al enfado morrocotudo, que se queda y te grita: no dediques un minuto más a este bodrio. Porque la película es mala de solemnidad. No hay un solo personaje bien escrito. Son muñecos grotescos al servicio de un babilónico desmadre sin la mínima justificación narrativa. El ridículo más absoluto se apodera del relato cuando llega el fatal flaw: ese arrobo en la proyección de Cantando bajo la lluvia es pura pornografía sentimental, pensamiento débil, populismo manipulador.

Mucha mierda. Una tontería que se dicen algunos artistas antes de la función. Chazellle se lo ha tomado al pie de la letra: Ca Ca Land.

Ficha Técnica

  • FotografíaLinus Sandgren
  • Montaje: Tom Cross
  • Música: Justin Hurwitz
  • Duración: 188 min.
  • Público adecuado: +18 años (XD)
  • Distribuidora: Paramount
  • EE.UU., 2022
  • Estreno: 20.1.2023
Suscríbete a la revista FilaSiete

Salir de la versión móvil