Batman begins

Desde 1989, Batman se ha convertido en una máquina de hacer dinero a pesar de los elevados presupuestos

batman

Dirección: Christopher Nolan Guión: C. Nolan, D. S. Goyer Fotografía: Wally Pfister Música: James Newton Howard, Hans Zimmer Montaje: Lee Smith Intérpretes: Christian Bale, Michael Caine, Liam Neeson, Morgan Freeman, Katie Holmes, Rutger Hauer, Tom Wilkinson Distribuidora: Warner

EE.UU., 2005. Estreno en España: 17.06.2005

Batman begins: Una buena precuela

El director británico de 35 años Chris­­­to­pher Nolan (Memento, In­som­nio) se encarga de esta precuela (lo de las pre­cuelas en el poco imaginativo Ho­­llywood va camino de convertirse en plaga) que cuenta cómo Bruce Way­ne, heredero de uno de los prohombres de la ciu­dad de Gotham, se convirtió en el mur­ciélago vengador y justiciero ya bien conocido por los lectores del cómic creado en 1939 por el neoyorkino Bob Kane (1915-1998), que confesó haber fun­­dido en Bat­man características de otros personajes de ficción como El Zo­rro, La Som­bra y el Con­de Drácula. Más adelante, el héroe sal­tó a la gran pantalla, gracias al de­­sarrollo de la tecnología y los efec­tos especiales, en las cuatro películas precedentes (dos de Tim Burton -1989 y 1992- y dos de Joel Schu­­macher -1995 y 1997-).

La quinta entrega de la serie Batman begins, con un impresionante presupuesto de 135 millones de dólares, cuenta con un director solvente (quizás precipitadamente supravalorado), acostumbrado a thrillers con mucha carga dramática y compleja es­tructura, que parece haber querido dotar al personaje protagonista de mayor peso, especialmente gracias a la gran ayuda que le presta un grupo de ilustres actores veteranos (Caine, Neeson, Free­man, Wil­kin­son, Hauer, Oldman), que dan prestigio a la película y han debido llevarse bue­­na parte del presupuesto.

El guión lo escriben Da­vid S. Goyer (Bla­de: Tri­ni­ty) y el propio Nolan, y tiene de to­do: hay un arranque estupendo y secuencias muy bien escritas, pero tam­bién hay bastante relleno (la función dura 134 excesivos minutos) en forma de peleas y persecuciones muy vistas.

Parece claro que la parcela menos cuidada es la del diseño de producción, con unos decorados y unos efectos digitales inferiores a los de episodios anteriores. En cambio, no hay na­da que reprochar a la fotogra­fía, el montaje y la música, que son muy buenos.

El actor inglés de 31 años Christian Ba­le -aquel chaval conmovedor de El imperio del sol– construye muy bien su personaje y no des­merece de los colegas que le precedieron (Keaton, Kilmer y Cloo­ney), es más, los su­pera.

Desde 1989, Batman se ha convertido en una máquina de hacer dinero a pesar de los elevados presupuestos (35, 80, 100, 110 y 135 millones, respectivamente). Pa­rece claro que Nolan ha querido potenciar la humanidad del personaje doble Bruce Wayne-Bat­man, teniendo muy en cuenta lo bien que ha funcionado esta opción en Spider-Man. Ve­re­mos cómo responde el público.