Bell Ami, historia de un seductor: Pura ceniza

Bell Ami, historia de un seductor | En Maupassant (1850-1893), más es menos. O lo que es lo mismo, es bastante mejor cuentista que novelista. Bel Ami (publicada en 1885) es la historia de un arribista que usa el sexo para llegar a unas alturas de la sociedad parisina de finales del siglo XIX que le parecían inalcanzables. La paradoja es evidente, cuanto más sube, más baja. Cuanto más tiene, menos es.

Su historia, la de George Duroy, no tiene mucho interés, es mecánica. Tuerca y contratuerca. El naturalismo realmente irreal de Maupassant a mí me cansa bastante, y el joven Robert Pattinson no es actor con recursos para fortalecer un personaje quebradizo… La versión cinematográfica del naturalismo es más aburrida porque la perversión es aburrida cuando te la describen, pero aún más cuando se filma en plan documental de la 2. Lo más interesante de la novela y de la película, en bastantes tramos plomizas de Maupassant, es Madeleine ForestierUma Thurman entiende el personaje y es una actriz con carisma y poderío, pero está ahogada por una trama mecánica, que hace fuerza una vez y otra sobre la pat(a)tinson más débil de una mesa cuyos soportes restantes –RicciScott Thomas y Thurman– le dan sopas con hondas.

Y de cama en cama, de sofoco en sofoco, con una credibilidad que va menguando a marchas forzadas, la película avanza hasta darse con el final. Los directores son nuevos en el largo y se les nota. Tanto como la guionista, hasta ahora script. La puesta en escena es buena, el reparto vistoso y la factura correcta. La película, como el protagonista, es gris, demasiado gris. Pura ceniza.

Ficha Técnica

  • Stefano Falivene
  • Masahiro Hirabuko
  • Lakshman Joseph de Saram, Rachel Portman
  •  Filmax
  • 102 minutos
  •  Mayores de 18 años (sexo crudo)
  • Estreno: 05/10/2012

Reino Unido/Francia/Italia  (Bel Ami). 

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