Bella: Por libre, sin complejos

Bella | Un restaurante mejicano en Nueva York. En él un cocinero hispano marcado por un pasado doloroso y una camarera norteamericana angustiada. Juntos se ayudarán para poner piezas en los rompecabezas de sus vidas atri­buladas. Trata esta opera prima de un realizador mexicano de 30 años (afin­cado, al igual que el productor y actor protagonista Eduardo Verástegui, en Es­tados Unidos) cuestiones interesantes con un planteamiento y un desarrollo infrecuente en un cine cada vez más estandarizado, en el que los guionistas parecen marcar el paso al ritmo de un disco rayado de previsibilidad rutinaria. Gustará más o menos, pero esta peque­ña película va por libre y sin complejos, y dice lo que le da la gana.

Con naturalidad y soltura el relato llega y conmueve, aunque ciertamente en algún momento se noten turbulencias cu­lebrónicas (esa absurda desaparición de la protagonista, por ejemplo) y una rea­lización un tanto televisiva. El excelente trabajo de la actriz Tammy Blanchard es un compendio de la inteligencia con la que los autores de la película han sabido meter presión a una bella his­­toria, emotiva y dramática, que tiene puntos en común con My family (1995, Gregory Nava) y la reciente Once (2006, John Carney). Con un presupuesto de 3 millones de dólares, la cinta ha hecho 8 en USA.

Ficha Técnica

  • País: México/EE.UU., 2006
  • Fotografía: Andrew Cadelago
  • Montaje: Joseph Gutowski, Fernando Villena
  • Música: Stephan Altman
  • Duracióm: 91 minutos
  • Público adecuado: Jóvenes
  • Distribuidora: European Dreams Factory
  • Estreno: 7.XI.2008
Suscríbete a la revista FilaSiete por sólo 32€ al año
Reseña
s
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor