· Blaze (1949-1989) fue un cantautor de genio, también fue un artista excéntrico, visceral, de humor variable y difícil de aguantar. Su música era su vida y convertía su vida en música.

Leyenda del country

Blaze Foley es el nombre artístico de Michael David Fuller, quien fue una leyenda del Texas Outlaw Music, género entre el folk y el blues. Blaze es un biopic atípico, basado en el libro de memorias que escribió Sybil Rosen, su mujer, musa y co-guionista de esta película.

Blaze (1949-1989) fue un cantautor de genio, también fue un artista excéntrico, visceral, de humor variable y difícil de aguantar. Su música era su vida y convertía su vida en música; interpretaba en directo, y por ello recorrió cientos de bares cantando, emborrachándose y armando bronca. Ethan Hawke ha preferido hacer un retrato de su héroe a contar su vida, y para ello ha elegido tres líneas narrativas que se superponen y terminan por dar una imagen bastante precisa del artista, con sus luces y sus sombras: una entrevista de radio a artistas amigos del difunto Blaze, la última noche de su vida y escenas de su romance, boda y vida con Sybil Rosen, que inspira buena parte de su música.

Hawke ha realizado un homenaje a su ídolo y ha mimado la producción, la película tiene un tono entre trágico y nostálgico que sirve bien a una leyenda; la de un artista bohemio y libre, aun reconociendo que las continuas giras y su adición a la bebida y su incapacidad para comprometerse destrozaron su matrimonio. El cantante Ben Dickey da vida -¡y de qué manera!- a Blaze e interpreta todas sus canciones en directo ante la cámara. Alia Shawkat le da una excelente réplica en el papel de Rosen. La fotografía de Steve Cosens es especial, muchos interiores -actuaciones en bares- y rodaje nocturno favorecen los tonos oscuros y unas luces artificiales que se adecúan -o crean- con el tono melancólico de la película: la luz roja baña su última actuación, o la azul que baña al público, se combina con la cámara en mano y crea efectos fascinantes.

Pero lo más importante en esta película es la música; asistimos al germen de muchas de sus melodías y textos, y son las canciones las que llevan la narración a cuestas, toda la película es música y sentimiento, interpretada por diversos artistas pero principalmente por Ben Dickey.

Película seria, brillante y minoritaria, para incondicionales de un cine muy elaborado (A propósito de Llewyn Davis), de la música y de Blaze en particular.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.