· Carol cuenta la historia de amor entre una sofisticada mujer madura a punto de divorciarse y una chica joven, que trabaja como vendedora en unos grandes almacenes. La flecha de Cupido actúa con una inusitada rapidez y fuerza.

Maravillosa… postal

Tengo la tentación de empezar estas líneas pidiendo perdón y de rodillas porque voy a ponerme en contra de toda la crítica que unánimemente -o casi- ha calificado Carol de obra maestra. He leído todo tipo de adjetivos laudatorios para una película que -quizás por mis altas expectativas- me ha decepcionado como pocas. De Carol esperaba mucho y me he encontrado un melodrama romántico corrientito, correctamente interpretado, con una disfrutable banda sonora y, eso sí, magníficamente fotografiado y ambientado. No es poco para uno de los muchos estrenos que llenan la cartelera… pero a obra maestra no llega, ni de lejos.

Carol cuenta la historia de amor entre una sofisticada mujer madura a punto de divorciarse y una chica joven, que trabaja como vendedora en unos grandes almacenes. La flecha de Cupido actúa con una inusitada rapidez y fuerza. El problema es que en la América de los años 50 no resultaba fácil mantener una relación lésbica y la custodia de los hijos.

Todd Haynes, director que ya había abordado las relaciones homosexuales en parte de su filmografía, rueda un melodrama de época que es casi un ejercicio de estilo. La película rebosa sofisticación por todos los poros: la fotografía, la iluminación, el vestuario, la puesta en escena, el lentísimo tempo y las interminables miradas. Hay quien ha escrito que en Carol todo sucede por dentro. Y le doy la razón.

En la primera hora larga de Carol, y después de ese fulgurante -y poco creíble- amor a primera vista, apenas ocurre nada. Dos magníficas actrices se pasean, lucen maravillosos modelos y se miran mucho. Alguno dirá que cocinan su amor a fuego lento pero esa afirmación tendría mucho de discutible (estamos hablando de dos mujeres que apenas hablan… y no es momento este de hacer tratados de psicología femenina, pero pretender que una mujer se enamore de alguien -hombre o mujer- sin hablar es, por lo menos, curioso). Afortunadamente, en el último tramo, una vez que las mujeres consuman su amor -en una escena que, por cierto, rompe absolutamente el tono de la película y, por su explicitud, parece tener un motivo más comercial que narrativo- y estalla el conflicto sobre la custodia de la hija de Carol, la película parece despertarse.

Se despierta también Cate Blanchett, sorprendentemente aletargada, y la historia avanza. En los últimos minutos de Carol hay conflicto, hay un poco más de personaje, hay diálogos. Tampoco es que sea un conflicto originalísimo, ni unos personajes de tesis ni unos diálogos para enmarcar. Pienso, de hecho, que si no estuviéramos ante una historia de amor homosexual la cosa se quedaba en telefilm. Pero al menos, al final, hay película y no postales. Algo es algo para una obra maestra.

Ficha Técnica

  • Dirección: Todd Haynes
  • Guion: Phyllis Nagy
  • Fotografía: Edward Lachman
  • Montaje: Affonso Goncalves
  • Música: Carter Burwell
  • Intérpretes: Cate Blanchett, Rooney Mara, Sarah Paulson, Kyle Chandler, Jake Lacy, Cory Michael Smith, Carrie Brownstein, John Magard, Kevin Crowley
  • Duración: 118 min.
  • Público adecuado: +18 años (X)
  • Distribuidora: Vértigo
  • Gran Bretaña, EE.UU., 2015
  • Estreno en España: 5.2.2016