Cásate conmigo, Maribel: La comedia según Mihura

Cásate conmigo, Maribel | José Luis Garci (El abuelo, Historia de un beso) viene reivindicando un estilo clásico de hacer cine. En esa línea, el productor y guionista Ángel Blasco (Zaragoza, 1957) debuta como director con una notable adaptación de Maribel y la extraña familia, la popular comedia de Miguel Mihura, Premio Nacional de Teatro en 1959 y llevada al cine en 1960 por José María Forqué.

La acción se desarrolla en el Madrid de 1958, bien recreado gracias a una ambientación y un vestuario excelentes, y a los pasajes del NO-DO y de otros documentales. En ese Madrid entre rústico y moderno, una prostituta llamada Maribel ejerce en un céntrico bar de alterne. Allí conoce a Marcelino, un hombre provinciano, tímido y de buena posición, que se enamora de ella y la trata con un delicadeza apabullante, quizá porque no se da cuenta de la condición de Maribel. Ésta irá sucumbiendo a la bondad de Marcelino, su madre y su tía, mientras sus compañeras de pensión- profesión se angustian pensando que Marcelino puede ser un asesino de mujeres de mala vida.

Ciertamente, chirrían algún pasaje más académico y el doblaje de varios personajes. Pero son defectos menores en una película elegante, divertida y a veces conmovedora, con una factura esmerada y unas interpretaciones notables. Destacan Carlos Hipólito -muy medido- y sobre todo Natalia Dicenta, arrebatadora en su complicado papel de chica casquivana y romántica a la vez. Ellos y los secundarios -que sostienen los contrapuntos cómicos- forman una entrañable galería de buena gente, emblemática del elogio del amor, la familia y la amistad que plantea la película.

Ficha Técnica

  • Argumento: Miguel Mihura
  • Montaje: Javier Naya, Ángel Blasco
  • Fotografía: Fernando Arribas
  • Música: Joan Valent
  • País: España
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