Clan ya-ya: Una historia mutilada

Clan ya-ya | En una entrevista concedida a la revista Time con motivo de su último estreno en Nueva York, la destacada autora teatral Sidda Lee Walker (Sandra Bullock) revela con ingenuidad malévola que la infancia traumática que le proporcionó su madre ha sido un gran estímulo para su inspiración artística. A su madre, Vivi (Ellen Burstyn), -una mujer insustancial, caprichosa y arrolladora- no le gusta el comentario y, una vez más, discuten y se cuelgan el teléfono.

En este escenario, entra el Clan ya-ya, tres viejas amigas de Vivi -con las que formó un grupo cuando eran crías y entre las que existe una cómica mezcla de cariño y frivolidad- que deciden restaurar la tempestuosa relación de Vivi y su hija.

A partir de este planteamiento y nudo de comedia, Callie Khouri, que obtuvo un Oscar con el guión de Thelma y Louise en 1991, plantea arrítmicos retrocesos a la infancia y a los primeros años de matrimonio de Vivi en los que se aleja de la comedia y se aproxima al drama, amontonando actrices y actores de distintas edades para salvar el crecimiento de sus personajes desde la infancia hasta la vejez.

Sorprendentes Judd y Bullock

Y esta ambición por decir tantas cosas le lleva a perder el tono y desperdiciar metraje en hacer apenas un esbozo de otra historia dramática y muy femenina -la de una mujer joven (Ashley Judd) a quien desborda la experiencia de la maternidad- en la que no tiene tiempo de adentrarse y que podría haberse guardado para su próximo guión. Alguien debería volver a darle a Judd la oportunidad de brillar en ese papel de mujer encantadora pero atormentada por su incapacidad de gobernar una familia, aunque esta vez con 110 minutos por delante.

De este modo, la previsiblemente divertida y entrañable historia del Clan ya-ya -cuatro mujeres arrolladoras que se aman, se desprecian y, sobre todo, se necesitan por turnos para resolver sus episódicas crisis existenciales- queda chata y mutilada, a pesar de contar con un reparto notable de veteranas actrices (Fionnula Flanagan, Shirley Knight y Maggie Smith).

A juzgar por la breve trayectoria de Callie Khouri, esta cineasta se encuentra particularmente cómoda con películas sobre mujeres que hablan de cosas de mujeres, en las que los hombres permanecen en un segundo plano, casi inmóviles, incapaces de comprender ni de resolver. En este caso, el novio de Sidda (Angus MacFadyen) y el marido de Vivi (James Garner).

Sorprende la madurez interpretativa de Sandra Bullock, que empieza a aguantar primeros planos con una soltura que reclama más papeles tan ricos como el que le ha ofrecido Khouri.

Ficha Técnica

  • Argumento: novela de Rebecca Wells
  • Fotografía: John Bailey
  • Montaje: Andrew Marcus
  • Música: David Mansfield
  • País: EE.UU.
Reseña Panorama
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