Collateral


Dirección:Michael Mann Guión: Stuart Beattie Fotografía: Dion Beebe, Paul Cameron Montaje: Jim Miller, Paul Rubell Música: James N. Howard Intérpretes: Tom Cruise, Jamie Foxx, Jada Pinkett Smith, Mark Ruffalo Distribuidora: UIP

EE.UU., 2004. Estreno en España: 15.10.2004

Guión, guión

A sus 61 años, Michael Mann es un di­­rector muy experimentado, y vaya si se le nota. El último mohicano, Heat, El dilema y Alí nos permitieron comprobar que además de filmar muy bien las secuencias de acción, Mann era capaz de un vi­gor narrativo sobresaliente, aún en películas que no acababan de ser redondas, especialmente por problemas de ritmo.

La idea original del guionista de Collate­ral, el australiano Stuart Beattie (Piratas del Ca­ribe), no perseguía meterse en la mente de un asesino a sueldo. Esa era ya una historia muy contada, un campo muy trillado. Se trataba más bien de dar una vuelta de tuerca a una situación común y casi universal. ¿Quién no ha hecho buenas migas con un taxista? Un espacio reducido -el habitáculo de un ve­hí­culo-, dos desconocidos y una conversación.

Las buenas historias hay que contarlas bien, y eso depende de las opciones que se tomen. Beattie lo demostró en Piratas del Caribe, y vuelve a hacerlo en Collateral. Max (un gran Jamie Foxx) lleva doce años de taxista en Los Ángeles. Hace turno de noche porque hay menos tráfico y los clientes son más generosos con la propinas, quizás porque llegan a su destino en menos tiempo del previsto. A vista de retrovisor, el asiento trasero se convierte, a veces, en un confesionario. Vincent (Tom Cruise, sólido como ca­si siempre) es un asesino a sueldo y viene a trabajar.

Un magnífico reparto se ha dado cita con un equipo técnico de lujo para cerrar una pe­lícula muy fluida, que en bastantes momentos se mueve en el territorio de lo sobresaliente, sorteando con mucha habilidad los obs­táculos que suelen presentarse en este ti­po de argumentos cerrados, con voluntarias li­mitaciones espacio-temporales (estoy pensando en una película muy parecida, la interesante Escenas de un crimen, debut de Do­minique Forma).

Mann ha firmado un magnífico thriller psi­cológico, ambientado en una de las ciudades más retratadas por el cine, una magnética megalópolis nocturna que el australiano Dion Beebe (Chicago, Charlotte Gray) y el canadiense Paul Cameron (El fuego de la venganza, 60 segundos) reproducen de manera portentosa gracias a las prestaciones de varias cámaras digitales de última generación, con las que se rodó el 80% del metraje. La mú­sica de Newton Howard (brillante en El bosque) no está a la altura del soberbio trabajo de montaje y diseño de producción. Pero insisto, lo que merece la pena estudiar es el guión. Canela en rama.

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Alberto Fijo
Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor