Cómo entrenar a tu dragón: Del dragoncillo al dragoncete

La nueva película animada de Dreamworks viene de la mano de los autores de Lilo y Stitch para Disney, con la que tiene más de un punto común. Cómo entrenar a tu dragón tiene mucho de deja vu, porque Dreamworks Animation suele escribir sus guiones a base de parodiar obras conocidas.

En el caso presente lo tiene por partida doble, porque la novela infantil de Cressida Cowell en la que se inspira -muy graciosa, por cierto-, ya tenía ese carácter. Pero a su vez, como toda buena novela, desarrolla a sus personajes de un modo armónico y con seriedad, y eso se refleja de modo singular en esta historia, que además de narrar aventuras fantásticas, trata los problemas de un adolescente acomplejado, con ganas de agradar a su padre y de llamar la atención de sus compañeros (y compañera); trata del valor de la comunicación y de la amistad, y también de la superioridad de la inteligencia sobre la fuerza.

Por lo demás, técnicamente es una preciosidad; ha sido concebida en 3D, y en este formato no sólo la aventura aérea y los extraordinarios dragones quedan notablemente embellecidos, sino que toda la planificación, y los simples paisajes cobran una singular belleza.

En el apartado del premios, la cinta fue nominada en los Oscar a mejor película de animación y mejor banda sonora, en los premios Annie a 16 categorías, incluyendo película, director y guión, y en los Bafta a mejor película de animación y música.


La belleza del paisaje.

Que Dreamworks siga parodiando.

Ficha Técnica

  • País: EE.UU. (How to Train Your Dragon, 2010)
  • Música: John Powell
  • Duración: 98 min.
  • Distribuidora: Paramount
  • Publico adecuado: Todos
  • Estreno: 26 de marzo de 2010
Reseña
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.