Convicto [8]

David Mackenzie logra un drama intimista paterno-filial y una durísima historia carcelaria.

8Dirección: David Mackenzie Guión: Jonathan Asser Fotografía: Michael McDonough  Montaje: Nick Emerson, Jake Roberts Intérpretes: Jack O’Connell, Ben Mendelsohn, Rupert Friend, Peter Ferdinando

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Duración: 100 min. Distribuidora: La Aventura Público adecuado: +18 (VD) 

Starred Up. Reino Unido, Irlanda, 2013. Estreno en España: 1 abril 2015

La cuadratura del círculo

Eric Love –todo un símbolo el nombre elegido- es un joven ultra-violento transferido desde el reformatorio a una cárcel de adultos, dos años antes de lo que le corresponde, donde se somete a una terapia de control de la ira. Allí está también preso Neville, su padre, al que no ha visto desde su infancia.

La historia se basa en la experiencia del guionista, Jonathan Asser, como terapeuta voluntario en la prisión de Wandsworth HM, una de las más peligrosas del país. Mackenzie a la batuta sobre la partitura de Asser -quien por cierto estuvo permanentemente a pie de rodaje-, junto con un convincente coro de actores, encabezado por Jack O’Conell (’71, Invencible/Unbroken) y Ben Mendelsohn (Bloodline, Black Sea) logran una película poderosísima, emocional y creíble de la que resulta imposible quitar los ojos.

Convicto encarna la cuadratura del círculo: un drama intimista paterno-filial y una durísima historia carcelaria de lenguaje altamente violento y atmósfera cálida, que le ha valido un buen número de premios BAFTA, entre ellos Mejor película, director y actor.

Muchas son las decisiones de producción y dirección que están detrás del éxito de esta fórmula imposible. Se podrían resumir en compromiso con la verdad y la belleza, como en las dos películas que inspiraron al director, Condenado a muerte se ha escapado, de Bresson, y Fuga de Alcatraz, de Don Siegel. Cuenta con un reparto entregadísimo –O’Conell se rompió la mano en una de las escenas de violencia- que en ocasiones no conocía la evolución del argumento; y ha tenido una cárcel en desuso como escenario, lo que ha permitido una grabación cronológica.

En el capítulo técnico, suponen un gran acierto la ausencia casi total de música, un montaje a la par que la grabación, la utilización de la cámara al hombro con enfoque subjetivo, el recurso del plano secuencia para seguir a Eric por los pasillos y rutinas carcelarias, y el uso de una paleta templada que rodea de humanidad a los personajes sin renunciar a la denuncia del sistema y de determinados comportamientos en algunos funcionarios y directivos de prisión.

Cristina Abad

Cristina Abad
Cristina Abad
Periodista. Máster en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual por la Universidad de Sevilla