Corredora: Fragilidad mental
· Crítica de Corredora | Estreno 29 de mayo de 2026.
· La película también destaca en su tratamiento de los vínculos familiares, alejados de cualquier idealización.
Cris Valdés es una joven atleta de élite que entrena en un centro de alto rendimiento en Barcelona y se prepara para el Campeonato de España. Su vida, marcada por la disciplina y la exigencia competitiva, se ve interrumpida cuando sufre un brote psicótico que la obliga a abandonar temporalmente el deporte. Tras un periodo de terapia y convivencia con su hermana, intenta recomponerse y retomar el entrenamiento, en un proceso atravesado por la incertidumbre sobre su futuro como deportista.
En ese recorrido, la película sugiere un proceso de crecimiento personal en Cris, en el que empieza a confrontar miedos arraigados desde la infancia y a replantearse su manera de relacionarse consigo misma y con su entorno. En ese camino, los vínculos con su padre y su hermana adquieren una relevancia especial como forma de apoyo afectivo, aunque siempre dentro de una relación compleja, marcada por el equilibrio entre cuidado y autonomía.
El primer largometraje de Laura García Alonso, que también firma el guion, apuesta por una mirada contenida, sobria y eminentemente realista. Su puesta en escena evita el subrayado emocional y confía en la observación, con una narrativa construida a partir de gestos, silencios y una planificación visual que sustituye la explicación por la sugerencia.
En ese marco, Corredora destaca por su coherencia formal y su rechazo del melodrama. El brote psicótico de la protagonista no se utiliza como recurso espectacular ni como consecuencia simplificada del alto rendimiento, sino como la expresión de una fragilidad más compleja, insinuada más que explicada. Esta ambigüedad aporta profundidad al relato, aunque puede generar cierta distancia en un espectador que busque mayor explicitud emocional.
Las interpretaciones sostienen con solidez el conjunto. Alba Sáez compone una Cris físicamente creíble y emocionalmente contenida, capaz de transmitir tanto la disciplina de la atleta como su progresiva desestabilización. Marina Salas aporta sensibilidad al personaje de la hermana, atrapada entre el cuidado y el desgaste, mientras que Álex Brendemühl encarna con contención la figura paterna, marcada por la preocupación y la impotencia.
La película también destaca en su tratamiento de los vínculos familiares, alejados de cualquier idealización. La familia funciona como apoyo afectivo, pero no como solución definitiva, mostrando los límites del acompañamiento en situaciones de sufrimiento psíquico. En conjunto, se trata de una obra coherente y sensible, que construye un retrato íntimo del deporte de élite y la fragilidad mental desde la contención y la sutileza, aunque su rigor minimalista puede resultar distante en determinados tramos.
Ficha Técnica
- Dirección: Laura García Alonso,
- Guion: Laura García Alonso, Pol Cortecans,
- Intérpretes: Alex Brendemühl, Marina Salas, Alba Sáez, Marta Bessa, Jordi Farrès,
- Fotografía: Gina Ferrer
- Montaje: Marta Velasco
- Música: Susana Hernández «Ylia»
- Duración: 96 min.
- Público adecuado: +12 años
- Distribuidora: Elastica
- España, 2026
- Estreno: 29.5.2026






































