Cine

· Nevada indaga en el alma humana, desvelando las aris­tas monstruosas que habitan en cada uno de nosotros. Es una cinta que reconcilia con el buen cine.

Un preciso plano nos sitúa en la habitación de un ho­tel donde se encuentran dos intrigantes mujeres. Re­pre­sentada en ese espacio mínimo, Nevada (2017), de Ja­vier Kühn, encadena imágenes que transpiran la esen­cia del séptimo arte.

El cineasta, formado en la Escuela Internacional de Ci­ne y Televisión de La Habana, ha colaborado en tareas de producción con Steven Spielberg en El imperio del sol (1987) y con Ridley Scott en 1492, la conquista del pa­raíso (1992).

Su obra tiene un estilo muy personal. Piezas como Lo­bos sueltos (1998), Las buenas intenciones (2000), De­mo­nios de corta vista (2004) y Stomach (2015) expresan el interés del director por historias que revelan los demonios ocultos del ser humano. Películas que exhiben una composición muy cuidada que mira hacia la estética clá­sica.

La elegante puesta en escena, con un ritmo medido y armónico, crea una atmósfera fascinante, en la que des­taca la excelencia musical de la banda sonora compuesta por Vicente Miras. Sin duda, esta potencia el vir­tuosismo visual que se despliega en una cinta donde la sabiduría fotográfica de Cristina Pérez acrecienta la in­tensidad cromática de este ejemplar cortometraje.

Nevada indaga en el alma humana, desvelando las aris­tas monstruosas que habitan en cada uno de nosotros. Es una cinta que reconcilia con el buen cine. Bien cons­truida y estupendamente filmada, contiene una potencia visual que impacta. Acaba de recibir el primer pre­mio en la semana de cine de Mula (Murcia) y presiento que, al igual que sus anteriores trabajos, tendrá un re­corrido internacional muy interesante.

Kühn firma una historia intensa e inquietante y lo ha­ce con estilo, con un final primoroso, que es el colofón artístico de una película que cuida el lenguaje audiovisual y transmite la magia del cine.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Cristina Pérez
  • Montaje: Jesús Mancebón
  • Música: Vicente Miras
  • Sonido: Sergio López-Eraña
  • Dirección de Arte: Jaime Boyero
  • Duración: 15 min.
  • Público adecuado: +18 años
  • Productora: Ever Films
  • España, 2017