Black Panther

Crítica de la película

A pocos días de los Oscar, donde se presenta con siete candidaturas, analizamos varios aspectos particularmente interesantes de la nueva película del universo Marvel

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portada
Black Panther

· Reivindicando elementos como las máscaras o las lanzas, Black Panther armoniza la mayor sofisticación con danzas guerreras ancestrales al ritmo del tamtam.

Sorpresa relativa

Black Panther es el primer héroe negro del universo Marvel, dibujado por Stan Lee en 1966. La película cuenta algunos hechos de historias recientes que aparecen en la saga de Los Vengadores pero, sobre todo, presenta al personaje, su origen y su mundo. Procede de Wakanda, un pequeño país africano que en las Naciones Unidas figura como país en vías de desarrollo, pero en realidad es el país más avanzado del planeta gracias a un misterioso metal. La película habla de un hombre concreto y un conflicto particular, pero sobre todo de países y personas en vías de desarrollo y países desarrollados, responsabilidad, historia, modernidad y tradición.

A estas alturas del año, tras ser la película más taquillera de 2018, con una recaudación mundial de 1.347 millones de dólares (700 en Estados Unidos, 9,7 en España) y siete candidaturas a los Oscar, entre ellos el de mejor película, no vamos a discutir acerca de la bondad de Black Panther, simplemente y en vísperas de la ceremonia, voy a mencionar varios aspectos que me parecen particularmente interesantes.

Protagonista y antagonista

El héroe es complejo y comete muchos errores, el aprendizaje será largo y difícil, conocerá fracasos estrepitosos y volverá a empezar. El camino del héroe de verdad es canónico y en la escritura de este guion es módelico, al igual que el de su rival, con el que se puede empatizar ya que no es completamente villano y muchas de sus motivaciones son legítimas.

Tradición y modernidad

Toda la película, su diseño y sus melodías son una compleja mezcla de tradiciones africanas y última tecnología. Crear un país ultra sofisticado no es complicado. Pretender que ha sido un país africano colonizado por los occidentales, sin más recursos que un pobre pastoreo y algo de agricultura, es otra. Black Panther consigue hacer creíble esta apuesta, reivindicar la lanza y la maza como armas modernas sin que parezca ridículo, al igual que la máscara y las garras. Armonizar la mayor sofisticación con danzas guerreras ancestrales al ritmo del tamtam.

Responsabilidad

El conflicto que plantea esta película, más de una vez, no es una trama criminal -que la hay-, sino uno de responsabilidad, a todos los niveles. Va del pobre chico de color en un gueto en Norteamérica, al de una nación como Wakanda, rica y tecnológicamente avanzada, que no ayuda a sus vecinos por salvaguardar sus fronteras y mantener el secreto de su riqueza. Simplemente es injusto. Al igual que un agente de la CIA admitirá los errores y la responsabilidad de su gobierno al desestabilizar áreas enteras sin importarle las consecuencias para muchas personas inocentes; no es nueva la frase pero aquí cobra particular relieve, “es un monstruo, y lo hemos creado nosotros”. De fondo todo el tiempo se destaca la responsabilidad de los antiguos colonizadores, el hombre blanco en general, que explotó al de color durante siglos.

Influencias

No podemos dejar de decir que si el origen inmediato es un cómic, el mediato se llama El Rey León, de quien toma muchos elementos.

Finalmente

Por encima de todo Black Panther es una película de acción que sigue el canon clásico, bellamente fotografiada, que presta mucha atención a los detalles y tiene un ritmo trepidante; al mismo tiempo es una película conmovedora tanto por la complejidad de los sentimientos que aborda, como las emociones que transmiten los protagonistas, a menudo desgarrados por elecciones dolorosas. Un reparto formado casi al completo por actores de color, prima a las  mujeres como madres, hermanas, novias y guerreras. No creo que gane la estatuilla a la mejor película, pero es muy probable que se lleve las de diseño y música.

Reseña Panorama
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Fernando Gil-Delgado
Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.