Cruella: Mala buenísima

· Crítica de Cruella | Estreno 28 de mayo de 2021 (disponible también en Disney+ Premium).
· La película es larga, contiene mucha información, muchas sorpresas y muchos guiños a la historia original y a las versiones cinematográficas precedentes.

La película comienza con una voz en off que cuenta el nacimiento del pequeño héroe, su orfandad y su alianza con unos jóvenes raterillos con los que malvivirá en pleno Londres. Pero no se trata de David Copperfield o de Oliver Twist, sino de Cruella. Estamos en el siglo XX, años sesenta y, principalmente, setenta. La historia cuenta cómo la joven, un espíritu original y rebelde, excepcionalmente dotada para la moda, se abre camino en ese mundo selecto mediante la transgresión y el enfrentamiento -a menudo violento- a los grandes estilistas de la época, principalmente la Baronesa. Descubrirá que tiene con la Baronesa más cosas en común de las que desearía. A lo largo de ese camino contará con la ayuda inestimable de Jasper y Horace.

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Cruella es, digámoslo ya, una de las mejores películas con personajes de carne y hueso inspirada por un clásico de animación. La historia está en la línea de Maléfica, que consiste en volver a contar una historia de manera diferente, de afirmar que no nos contaron las cosas como de verdad ocurrieron, se trata de que los «malos» de antes sean los buenos de «ahora». En el caso de Cruella van más lejos aún, ya que tiene una personalidad dual, puede ser encantadora o auténticamente perversa y, según la película, no es culpa suya, se aproximaría  peligrosamente al Joker. Profundidades aparte, la película es compleja y divertida, ofrece un recital de moda, servida por la oscarizada Jenny Beaven, de música de época -o casi- en la línea (suavemente) transgresora de los Rolling, The Clash y muchos más, y de interpretación, con el duelo de las dos Emmas, Thompson y Stone que, además de realizar un magnífico trabajo, se lo pasan en grande. Dirige la nave Craig Gillespie, el director de Lars y una chica de verdad y de Yo, Tonya, realmente perfecto para contar historias de personalidades complejas con seriedad y humor a la vez.

La película es larga, contiene mucha información, muchas sorpresas y muchos guiños a la historia original y a las versiones cinematográficas precedentes. Pasa con frecuencia y con facilidad del drama a la comedia. La fotografía de Nicolas Karakatsanis es espléndida, tiende a lo excesivo, a impresionar siempre que puede, lo que es adecuado en el mundo de la moda. Formalmente solo tiene un fallo, una caída de tensión tras la primera hora, pero se recupera pronto y coge un nuevo impulso hasta el final. Con todo, es evidente que el guion tiene muchos detalles mejorables como son la relación entre Cruella y sus queridos Jasper y Horace, pareja que no ha utilizado casi. Otro tanto le sucede al mayordomo, un Mark Strong infrautilizado. Son detalles pequeños pero habrían mejorado la historia. De fondo mantiene la tesis moderna de que la familia es la que tú eliges por encima de los lazos de sangre, y el tono inclusivo.

En definitiva, se trata de una buena película, muy pensada, muy acabada. En un mundo globalizado recupera la moda en su momento transgresora y la reconvierte en un producto comercial, políticamente correcto y, siendo excelente para jóvenes y adultos, resulta inadecuado, por incomprensible, para menores de diez o doce años.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Nicolas Karakatsanis
  • Montaje: Tatiana S. Riegel
  • Música: Nicholas Britell
  • Duración: 134 min.
  • Público adecuado: +12 años
  • Distribuidora: Disney
  • EE.UU., 2021
  • Estreno: 28.5.2021
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.