Cuando todo está perdido: El viejo y el mar

Atrevida película en la que Robert Redford apenas pronuncia un par de palabras en su lucha por la supervivencia en medio del mar 

Antes de empezar a hablar de los méritos y virtudes de esta película tengo que advertir que es un muermo ab­soluto. Un muermo bien rodado, soberbiamente interpretado, con una acertada música minimalista de Alex Ebert (ganadora de un Globo de Oro); pero una pe­lícula de 108 minutos en los que apenas escuchamos una voz en off abstracta durante los segundos iniciales, y en la que no sabemos casi nada del único personaje, que es bastante mayor y está perdido en medio del mar, a una incierta distancia de Japón.

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Aviso para no crear falsas expectativas: ésta es de las películas que los críticos valoramos mientras el público hace mutis por el foro. Tanto unos como otros te­nemos nuestras razones.
La película es un reto evidente para el director y guio­nista que dejó buen sabor de boca con su notable ope­ra prima sobre la crisis financiera de 2008: Margin Call. Una vez más cuenta con el apoyo en la producción del actor trekkiano Zachary Quinto. Pero, sobre to­do, cuenta con la presencia única de una de las últi­mas leyendas vivas de Hollywood. Robert Redford demuestra a sus 77 años que físicamente es un portento y que sabe elegir personajes adecuados a su edad. Toda una lección para aquellos actores que no saben enveje­cer (el ejemplo de Robert de Niro o Al Pacino es para­dig­mático).

Cuando todo esté perdido
Cuando todo esté perdido

Pero el reto de Cuando todo está perdido es también para el especta­dor que se enfrenta a una película distinta, de un rit­mo muy peculiar, coherente con la serenidad y el si­lencio del mar, con la soledad del náufrago. Hay algunas escenas de gran belleza: la lluvia que recibe con agradecimiento el marinero, la primera tormenta nocturna… Y otras que me resultan vacías y tediosas.

Robert Zemeckis hizo algo semejante en Náufrago, pe­ro allí había un personaje muy bien definido, un fi­nal maravilloso, una relación imposible pero eficaz del pro­tagonista con una pelota. Era una película enorme. Es­to es más bien un experimento meritorio pero dema­sia­do arduo y poco sugerente.

La película ha obtenido buenas críticas en Estados Uni­dos y una taquilla de 6 millones de dólares. Además, Robert Redford logró la nominación al Globo de Oro como actor dramático que finalmente ganó Ma­tthew McConaughey por Dallas Buyers Club.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Frank G. DeMarco
  • Montaje: Frank G. DeMarci, Peter Zuccarini
  • Música: Alex Ebert
  • Duración: 108 m.
  • Distribuidora: Universal
  • Público adecuado: Todos
  • Estreno en España: 14.2.2014

EE.UU. (All is lost), 2013.

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