Cuento de invierno: Aki va, efectivamente aquí va

Cuento de invierno | Grimoso cuentecillo de Akiva Goldsman que se estrella, perdón, se estrena en la dirección

A mi nunca me han gustado los guiones de Akiva Goldsman. En falsete, sensibleros, casi siempre facilones y populacheros.

Ahora se estrena en la dirección con un cuentecillo que adapta la novela de Mark Helprin, que debe ser fina.

Y el resultado es una película ridícula, muy ridícula. Melosa como solo puede serlo la película de un norteamericano con dinero cuando quiere ser campeón mundial de la Horterísima dando grima a escape libre. Todo es de antología del disparate, empezando por los peinaditos de Farrell, siguiendo por un ridículo Crowe que se la pasa a un Will Smith en su peor versión, para mantener algunos de los diálogos más estúpidos que recuerdo en muchos años. Cuando Connelly y Hurt se asoman dan ganas de llorar de verlos en semejante desatino. Lo del cameo de Eva Marie Saint ya es para pegarse con la butaca en el colodrillo.

Por supuesto, hay ángeles y demonios, caballos voladores, viajes astrales y fuerzas cósmicas convergentes. Y tisis, cáncer infantil, huérfanos, estaciones de trenes…

Aki va, efectivamente aquí va una de esas películas en que los efectos digitales y la tecnología se ponen al servicio de la memez olímpica.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Caleb Deschanel
  • Montaje: Wayne Wahrman, Tim Squyres
  • Música: Hans Zimmer, Rupert Gregson-Williams
  • Duración: 118 m.
  • Distribuidora: Warner
  • Público adecuado:+16 años (X-)
  • Estreno en España: 14.2.2014

EE.UU. (Winter’s tale), 2014.

Reseña Panorama
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor