De-lovely

Dirección: Irwin Winkler Guión: Jay Cocks Fotografía: Tony Pierce-Roberts  Montaje: Julie Monroe Música: Stephen Endelman  Intervenciones: Kevin Kline, Ashley Judd, J. Pryce, Kevin McNally, Sandra Nelson, Allan Corduner, Peter Polycarpou Distribuidora: Fox

EE.UU., 2004. Estreno en España: 12.11.2004

Canciones para una vida

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1964. Un moribundo Cole Porter (1891-1964) está sentado a solas en su piso de Nueva York tocando al piano una melodía melancólica y familiar. La aparición de un antiguo colaborador lleva a Cole a un teatro vacío en el que aquél está dirigiendo una versión para el teatro de la vida de Co­le. To­das las figuras clave de su pasado apa­recen sobre el escenario para volver a representar su vida -amores, amigos, colegas- y quien es más importante, su mujer Linda.

De-lovely no es la primera película sobre Por­­ter. Ya en 1946 Michael Curtiz lo inten­tó -sin mucho éxito- con Cary Grant co­mo protagonista. En esta ocasión se trata de un biopic musical sobre aquel compositor que reinó en Broadway y en los musicales de Ho­llywood. Lo que Michael Curtiz obvió en su film, la homosexualidad del protagonista, apa­rece tratado hasta la saciedad en la cinta de Irwin Winkler, resultando bastante cargante. Sobre todo porque la vida del compositor fue rica en acontecimientos y hay muchas otras cosas que se pueden contar, ade­más de su vida amorosa.

Porter vivió desahogadamente gracias a la fortuna familiar. Comenzó a tocar el piano a los seis años, y poco a poco iría desarrollando una dependencia hacia este instrumento que le ayudaba a expresar irónicamente todo lo que era tabú en su época. Conoció a Lin­da, su musa, en las fiestas parisinas de los años veinte, con la que se casó al poco tiempo. Aunque lo suyo fue un matrimonio de conveniencia, él y Linda permanecerían juntos hasta la muerte de ésta. La desaparición de su mujer le arrastró hacia una profunda depresión que le alejaría del piano y de sus ami­gos, hasta acabar sus días solo y alcoholizado a los 73 años.

La música de Porter ha tenido y sigue teniendo numerosos seguidores desde su primer éxito en Broadway, Paris, hasta Kiss me, Kate, que marcó el final de su carrera. Ro­bbie Williams, Lemar, Elvis Costello y su mujer Diana Krall, Alanis Morrissette, She­ryl Crow y Natalie Cole son algunos de los artistas actuales que aparecen en este film interpretando las canciones de Cole Porter.

De-lovely es una película muy cuidada, con una destacada fotografía del premiado To­ny Pierce-Roberts (Underworld, Una habitación con vistas, Lo que queda del día), que cuenta con una magistral iluminación. La puesta en escena es soberbia. La música, con memorables versiones de You are the top, Night and day o Beguin the beguine, arrastra al espectador hacia aquellas fiestas de los felices años veinte. Ashley Judd sorprende en el papel de Linda, orgullosa de un marido que la trae por la calle de la amargura.