Déjate llevar: Comedia inacabada

· No cabe duda de que, sin Toni Servillo, Déjate llevar no merecería ni un pase. Buen trabajo de Verónica Echegui en el papel de Claudia y el de Carla Signoris, esposa de Elia.

Historia mínima que enfrenta dos caracteres opuestos: Elia, psicoanalista judío, hombre mayor, «pasota», egoísta, y recién divorciado; y Claudia, española caótica que trabaja de monitora de «fitness» en un gimnasio. Elia, obligado a acudir al gimnasio por motivos de salud, acabará contratando a Claudia como entrenadora personal, sin sospechar que pone su muy ordenada vida en las manos menos indicadas.

Déjate llevar es una comedia de enredo de manual: tiene todos los elementos que mandan los cánones, conflictos, explicaciones, nudo y desenlace. Pero da la impresión de que Francesco Amato, director y co-guionista de esta historia, ha rodado el primer borrador y no ha querido una segunda lectura del mismo. Tal vez ha considerado que la presencia de Toni Servillo (La gran belleza, Viva la libertà) bastaría para asegurar el éxito a su película. No cabe duda de que sin él esta cinta no merecería ni un pase, pero todo el guion pide a gritos un acabado en las situaciones y en los personajes.

Buen trabajo de Verónica Echegui en el papel de Claudia; notable el de Servillo, sobresaliente el de Carla Signoris, esposa de Elia.

Ficha Técnica

  • Fotografía: Vladan Radovic
  • Montaje: Luigi Mearelli
  • Música: Andrea Farri
  • Duración: 102 min.
  • Público adecuado: +16 años (S-)
  • Distribuidora: Adso
  • Italia (Lasciati andare), 2017
  • Estreno: 2.2.2018
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Reseña
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Historiador y filólogo. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos. Ha estudiado las relaciones entre cine y literatura. Es autor de “Introducción a Shakespeare a través del cine” y coautor de una decena de libros sobre cine.