Delicioso: Cine gourmet

· Crítica de Delicioso | Estreno 5 de enero de 2022.
· La trama está llevada en volandas por Grégory Gadebois e Isabelle Carré, ambos actores de teatro entre los que hay una química real.

Francia, poco antes de la revolución de 1789. La cocina del Duque de Chamfort. La buena mesa es clave para tener éxito social, y es privilegio de la nobleza, únicos capaces de apreciar las exquisiteces.

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Al pueblo le basta con llenarse la panza. El protagonista es Pierre Manceron, genial cocinero que disfruta inventando nuevos platos para delicia de su patrón, el duque, un gourmet. La historia comienza cuando Manceron diseña una pequeña golosina, que llamará el delicioso. No es apreciada por los invitados del duque por estar hecha de patata: ¡cómo se atreve a acercarnos un plato hecho a base de un despreciable tubérculo!

Hay que reconocer a los galos la capacidad que tienen para vender sus señas de identidad, reales o imaginarias, en este caso la cocina y la revolución, presentadas con su mejor maquillaje. Y la cosa funciona muy bien. Por supuesto, todos los datos son inventados: el primer restaurante moderno y popular del mundo fue la hostería Botín, en la calle Cuchilleros de Madrid, fundado en 1725 (cierto que Jean Botín era francés); y las lecciones de democracia, libertad y de las maldades de las clases altas son tan tópicas que rozan la parodia.

Pero eso no importa, la historia de Éric Besnard (Pastel de pera con lavanda) y de Nicolas Boukhrief -su coguionista- es buena y está lograda. Se trata de un drama histórico con tintes de comedia romántica, salpimentada con una pequeña intriga. Los ingredientes están en su punto y el resultado es delicioso.

La historia, con la revolución de fondo, sin salir del ámbito culinario, habla de la dignidad de la persona, del mérito del trabajo personal y de abolición de privilegios; también habla de la creación del primer restaurante moderno. El cine y la televisión están llenos de posadas donde solo hay un menú, un marmitón, para calmar el hambre del viajero. La visión de Manceron y su familia es tratar a cada cliente personalmente y servir menús individuales, lo que democratiza la buena cocina.

La fotografía es colorida, Jean-Marie Dreujou disfruta fotografiando bellos paisajes a modo de estampas de época, compone bodegones al modo de los que se encuentran en museos, pero, sobre todo, se entretiene en los trabajos culinarios: las manos elaborando un plato están llenas de arte, de color y pueden despertar el apetito.

La trama está llevada en volandas por Grégory Gadebois e Isabelle Carré, ambos actores de teatro entre los que hay una química real. Junto a ellos son importantes también, aunque sus personalidades son estereotipos, Benjamín, el hijo de Manceron, joven moderno, y el Duque de Chamfort, inteligente pero detestablemente noble típico, apegado a sus privilegios.

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Ficha Técnica

  • Fotografía: Jean-Marie Dreujou
  • Montaje: Lydia Decobert
  • Música: Christophe Julien
  • Duración: 112 min.
  • Público adecuado: +14 años
  • Distribuidora: A Contracorriente
  • Bélgica, Francia (Délicieux), 2021
  • Estreno: 5.1.2022
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