Dolls: Tragicomedia del bien al mal

Dolls es el título de la ultima película del director, escritor y actor Takeshi Kitano (Tokio, 1947), que después de 15 años de experiencia cinematográfica, ha decidido permanecer sólo detrás de la cámara, algo que no había hecho en sus últimas películas.

Basada en el pasaje The courrier for hell, Dolls es una historia de marionetas humanas, en la que dos amantes atados a un trágico destino caminan penosamente. El director utiliza el espectáculo de las marionetas Bunraku para abrir y cerrar una película con personajes humanos que tienen mucho de títeres inertes, las muñecas del título. El tempo narrativo es lentísimo y la introducción de personajes se alarga hasta casi la mitad de la película.

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Colorista y con una cuidada fotografía, Dolls se aleja de la monocromía utilizada en anteriores películas de Kitano para atreverse con los blancos, rojos y azules que tiñen los cerezos en flor, la hojarasca, la nieve y el mar, estaciones de un recorrido que quiere hacer sentir al espectador el lento transcurrir del tiempo (para logralo, Kitano rodó entre el 4 de noviembre de 2001 hasta el 7 de abril de 2002). La película está llena de saltos hacia delante y hacia atrás que confrontan situaciones de signo opuesto.

Tres historias con un factor común, el desequilibrio de sus personajes y la deformación de la realidad se dan cita en la décima película de Kitano, que empezó a dirigir en 1989. El tema principal de la película es el mundo de las emociones; siendo el amor la emoción por excelencia, pero también juegan un papel importante otras como el remordimiento, la ambición, la libertad y la muerte. Dolls es una trágica historia de amor en un entorno contemporáneo. Los personajes son completamente egoístas, bajo la enajenación de una idea no son capaces de discernir la realidad de la ficción, tienen un destino y no son capaces de cambiarlo. No ejercen, como seres humanos que son, la libertad que les distingue de los personajes de guiñol.

Kitano juega con la idea de la muerte como algo manipulable, el mismo director afirma que «la vida es algo que nadie puede elegir nunca, la muerte es algo que podemos elegir todos». De este modo, Kitano envuelve y decora la muerte con un adorno denominado amor; un falso amor mejor dicho.

Dolls podría considerarse en muchos aspectos como una tragedia y en muchos otros como una sátira. Dejemósla, por tanto, en tragicomedia. Una película surcada por una irónica y desengañada mirada que va de la belleza a la frialdad, del bien al mal. Con un fatalismo desesperanzador que termina por resultar sospechosamente pedante.

Beatriz Moreno de la Fuente

Ficha Técnica

  • País: Japón, 2002
  • Fotografía: Katsumi Yanagijima
  • Música: Joe Hisaishi
  • Estreno en Esapaña: 24 de enero de 2003
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Reseña
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Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor