Dos vidas [7/10]

Otro buen thriller alemán que se asoma a un pasado tenebroso con luminosa sensibilidad

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     Dirección: Georg Maas. Año: 2012. Guion: Georg Maas, Christoph Tölle, Stale Stein Berg, Judith Kaufmann Fotografía: Judith Kaufmann Montaje: Hansjorg Weissbrich Música: Christoph M. Kaiser, Julian Maas Intérpretes: Julianne Kohler, Liv Ullmann, Sven Nordin, Ken Duken, Julia Bache-Wiig, Rainer Bock, Thomas Lawinky, Klara Manzel Duración: 97 min. Distribuidora: Karma Público adecuado: +16 años

Zwei Leben. Alemania & Noruega, 2012. Estreno en España: 11 julio 2014

Secretos y mentiras

Noruega, años 90. Katrine creció en la Alemania del Este pero vive desde hace 20 años en Noruega.

Esposa, madre y abuela, trabaja como diseñadora gráfica. Katrine es una “hija de la guerra” (fruto de la relación entre una mujer noruega y un soldado aleman). Cuando cae el muro, un bufete de abogados lleva al Tribunal Penal Internacional el caso de los niños robados por los nazis con la colaboración de las autoridades noruegas para ser internados en orfelinatos dentro del programa Lebensborn para preservar la raza aria. Y pide a Katrine que testifique.

Basada en la novela Eiszeiten de la alemana Hannelore Hippe, la película no se inspira en un caso concreto pero sí en hechos similares. El documentalista Maas ha reunido un equipo de guionistas para construir una historia de un intenso dramatismo doméstico, que usa con habilidad los flashbacks para ir llevando al espectador al corazón de las tinieblas, de la mano de Katrine (bien intrepretada por Julianne Kohler, que fue Eva Braun en El Hundimiento).

Quizás las tres tramas (familiar, judicial y remembranza de Katrine) no se equilibran del todo bien, pero hay un buen nivel medio, con un cierre sobresaliente.

En este dramático viaje hay quizás un exceso de giros y una dirección de actores no del todo afinada pero la historia es muy poderosa. Las atrocidades nazis y comunistas en las dos Alemanias quedan bien reflejadas. El fanatismo mesiánico de tipos que creyeron -no olvidemos que convencieron a uno de los pueblos más cultos de la historia- que el fin justificaba los medios.

Lo que da más miedo es que te los sigues encontrando sentados en todos los parlamentos europeos, defendiendo los principios más perversos de los dos Pepes más siniestros de la historia. La democracia les sirve hasta que ganan. Luego ya se encargan de reeducar o facilitarnos el camino al otro barrio a los que no estamos de acuerdo con el Moloch estatal al que ofrecen sus sacrificios, libertades pisoteadas y derechos conculcados.

Alberto Fijo

 

Alberto Fijo
Alberto Fijo
Profesor universitario de Narrativa Audiovisual, Historia del Cine y Apreciar la belleza. Escritor